La Tierra: Una Utopía convocante (3)
 
 
Enrique Carfagnini
Psicólogo Social
 
 
INTRODUCCION
TERCER AÑO DE TRABAJO.
 
 
Cuando decidimos comenzar esta experiencia decíamos que íbamos a "acompañar en un proceso mutuamente modificante a una porción de barrios pobres, empobrecidos de toda justicia, de toda dignidad, de toda voz, relegados a su función de mano de obra sobrante, no calificada y barata, sin expresión política y librados a su propio destino de sufrimiento y exilio."
 
Hoy comenzando ya el tercer año de trabajo se nos van desplegando sobre el escenario con impactante claridad los tres ejes de trabajo sobre los cuales vamos y venimos permanentemente. LA TIERRA, necesidad sentida, que conlleva en forma explícita el tema de la identidad. Sin tierra significa decir sin historia, sin ser, sin existencia digna. Conquista, alienación y muerte es el ciclo que comenzamos a romper a partir de este proyecto de tenencia de la tierra para recobrar la identidad.
"La filosofía en el pueblo mapuche como muchos otros elementos de nuestra cultura, se daba en lo pragmático. En una situación de realidad cotidiana de relacionarse con la naturaleza, entendiendo básicamente el "ser Mapuche", es decir gente de la tierra; y una vez más, el eje es el mapú, o sea la tierra. Antes de buscar palabras que explican lo pragmático de nuestra filosofía, debemos decir que la concepción tradicional filosófica mapuche está implícito en lo que autodefinimos ser GENTE DE LA TIERRA. El mapuche no puede desprenderse de la tierra, para él lo es todo, nace en ella y luego vuelve a la misma. Este principio es lo que hace especial la cosmovisión filosófica-la tierra es el centro-, lo demás es secundario, como el Wenu-mapu-, Nag-mapu, etc".
El segundo eje es la MEMORIA; reconquistarla, reconstruirla, como dice un viejo refrán mapuche, "para verse en su propia sombra".
".......Conocer la historia de nuestro pueblo es aún tarea dificultada por el ocultamiento sistemático de documentos por parte de los sectores dominantes, en particular por quienes detectan la propiedad de la tierra, y por un sistema legal que los justifica...""La memoria de los abuelos guarda hoy el saber acerca de quienes somos y cuales son los verdaderos dueños de la tierra. Conocer el pasado da comprensión al presente y permite perfilar el futuro".
Con estos soportes es posible entonces trabajar el tercer eje: LA VALORACION, de sí de los compañeros, del pueblo, de un proyecto nacional, latinoamericano de resistencia y amor por la vida, de múltiples procesos creativos, de liberación y mejor calidad de vida como términos de una misma ecuación que nos conduce a la construcción de un hombre sano en un país sano y en un continente saludable, como utopía convocante.
Esto implica trabajar un adentro y un afuera en sus múltiples escenarios, el del grupo y las autoridades, el del grupo y sus apoyos externos, el grupo y sus contextos, el grupo y sus procesos internos, el grupo y el proyecto económico globalizante. Proceso que llevará momentos de confusión, de indiscriminación, a momentos de diferenciación, de discriminación entre el adentro y el afuera, entre el yo y el nosotros, entre el nosotros y el ellos.
En este tercer año, iremos tratando de construir conceptualmente, iremos tratando de descifrar los hechos vividos, desarmando la experiencia transcurrida para que sirva de aporte a otros procesos similares o diferentes, de nuestra ciudad o de otros lugares y que nos ayuden a una comprensión más acabada del PARA QUE DEL PSICOLOGO SOCIAL.
 
 
LOS HECHOS HISTORICOS
 
Al comenzar el año había muchas cosas nuevas. Estaban ya las nuevas autoridades del Ejecutivo y del Consejo Municipal (1). Todos los funcionarios se habían renovado. A nuestro alrededor la usina de rumores funcionaba en todo su esplendor. Nuestro encuadre y nuestro trabajo era la contención a la mucha ansiedad, angustia y permanentes ruidos en la comunicación. Habíamos terminado el año enfrascados en hacer un video que devolviera en imágenes lo que el grupo era. Apuramos el trabajo para pasarlo cuanto antes, seguros de que así podríamos tener una herramienta importante para trabajar el adentro y también para ver de qué manera lo insertábamos en toda esta nueva estructura municipal.
Durante dos o tres reuniones nos dedicamos a pasar los avances del video e ir mostrando como se construía. Que querían agregar, si la estructura les parecía bien, que se fuera pensando como usarlo, donde pasarlo, etc. Mientras tanto, empezaban en los barrios las visitas de los nuevos funcionarios. Todos querían hacerse ver; todos tenían alguna idea brillante para implementar.
 
En mis años de trabajo con los empobrecidos, me llevó mucho tiempo aprender que no es importante ir con las manos llenas, sino que lo importante es ir, aún si es posible, con la mente en blanco, para poder escuchar mejor, para poder estar lo más "limpio" posible, para no trabajar desde el prejuicio. Mucho camino recorrí, mucho me equivoqué, mucho tuve que estudiar y trabajar en mí para poder llegar a los despojados viviendo mi propio despojo de ideas, de proyectos, de preconceptos. Aprendí a beber en su propio pozo, a alimentarme de sus propios conocimientos, a construir con ellos confiando totalmente en sus posibilidades de producción, que aunque heridas, sumamente lastimadas, son posibles de restaurar, porque es posible ayudarlos a reconocer su propia historia, sus conocimientos, sus saberes, sus aprendizajes. Son capaces de producir, son capaces de crear. Aún así, más de una vez, suelo equivocarme buscando imponer mi propia idea. Claro que en esos momentos, se dan procesos de comunicación, en donde si uno se queda medio sordo, el grupo levanta la voz hasta hacerse escuchar y entonces sucede el enojo, la discusión, la huida o los procesos de mutua modificación. Algo así se estaba dando entre los barrios y los funcionarios recién nombrados.
 
Cada uno llegaba con su discurso y su librito. Algunos con más plástica, otros con menos. Los ajustes eran necesarios desde ambos lados. Porque los prejuicios de los barrios hacia los funcionarios existen y por supuesto también de los funcionarios hacia los despojados. Es bastante complejo encontrar los puntos de contacto, los códigos para comunicarse y las tareas comunes. Es complejo diferenciar lo que les corrresponde al Concejo, lo que es del Ejecutivo, qué es del área de sociales, de Juntas Vecinales, de Tierras y Vivienda y además dentro de cada área la función de cada uno.
 
Normalmente en los barrios la gente se maneja con bastante indiferencia hacia los funcionarios de gobierno y a todos los asocian con "los políticos" por lo que costó bastante esfuerzo el intentar una comprensión de toda la situación. Además, había por parte del gobierno, una ansiedad muy manifiesta de lograr una rápida inserción en estos barrios reconocidos por esta trayectoria de dos años de trabajo. Intensificaban su presencia, llevaban propuestas de trabajo sorpresivas, que o bien eran recibidas con indiferencia o bien rechazadas con vehemencia. Esto generaba una inquietud e insatisfacción por parte del grupo que se expresaba en roces, peleas y desconfianza mutuas. Por eso trabajamos con un encuadre contenedor, el video ayudaba mucho, y la intimidad grupal con sus conflictos, sus discusiones y los procesos de aprendizaje que se iban dando servían para trabajar el adentro y el afuera no en forma dilemática, sino dialécticamente, en un proceso de cambio y ajuste permanente.
 
También al terminar el año habíamos hablado de realizar juntos un trabajo de recolección de leña y otro con un grupo llamado LA PALOMA, para enseñar títeres en los barrios, tomando los mismos ejes y teniendo presente el contexto de estos barrios con el traslado de fondo. Ya lo habíamos charlado con el grupo y les había interesado la posibilidad de este trabajo, por lo que era el momento de concretar. El 4/3/92 hicimos la primera reunión en el concejo entre la Paloma y la Interbarrial para ver como lo podíamos armar. La gran dificultad era que los barrios no estaban todos juntos y no en todos iban a poder estar, ya que por un lado LA PALOMA solo disponía de dos o eventualmente tres personas para este trabajo. Los recursos conseguidos financiaban dos sueldos y los barrios en donde funcionaban comedores en los que se podía hacer este trabajo eran cuatro. Luego de un intercambio de ideas el grupo queda en traer el próximo miércoles una propuesta de trabajo en función de las cosas conversadas.
 
En esta misma reunión y mientras iban concluyendo los acuerdos, entran a la reunión, la secretaria y el director de Desarrollo Social, el director de la Secretaría de Tierras Y Viviendas, el director de Juntas Vecinales y la Coordinadora de estas áreas municipales. Era el primer encuentro con todos juntos y era aquí, en este lugar del grupo, en su espacio, en su lugar confiable, "ellos las visitas", la interbarrial de local. La reunión fue tensa, por momentos más que tensa, muy confusa, ya que se tocaban temas de todas las áreas al mismo tiempo. Es interesante intentar un análisis de su dramática, del escenario y de las escenas y personajes que se desplegaron.
 
La interbarrial que jugaba de local, sentada alrededor de la mesa del consejo municipal, ocupando los asientos vacios de los concejales, ningún gesto de correrse, menos de levantarse, desde lo gestual daba la impresión que quienes entraban no eran más importantes que los que estaban, la reunión aparecía no como un favor del poder, sino como un reclamo de la base, del grupo. Me parece que ésta es la clave para entender la forma de comportamiento en el despliegue de la escena. Los recién llegados se ubicaron sobre una punta de la mesa y otros en un banco colocado detrás de las sillas a espaldas de algunos dirigentes.
 
La primera pregunta que me surge es si esto mostraba solamente un grupo consolidado o también ponía en evidencia a un grupo cerrado, grupo logia, con mucho prejuicio, con mucho dificultad para la apertura? Cómo fue la reacción de los de afuera? De mucha estructuración, de mucho armado frente al miedo y la ansiedad predominante. Se presentaron y comenzaron a plantear temas. Primero los comedores, nuevas ideas, otra distribución, otros lugares ignorando la legitimación de lo hasta ahora sostenido y construido por la gente; inmediatamente el tema de las 34 Has. Si la luz, si el agua, si la escuela, " no vamos a tocar el tema hasta que no tengamos algo concreto", sigue la discusión. Los "derrumbes de la barda", si es peligrosa, donde hubo muertes, cuál es el discurso oficial; la invitación a mirar y sacar propias conclusiones. Conocer antes de hablar. La Barda no va a ser el primer barrio a trasladar, aquí todos nos movemos como conjunto, nuevamente los comedores, se discute, se confronta, cada uno defiende lo suyo. La reunión termina.
 
Será posible el trabajo conjunto? La respuesta no aparece simplemente. Va a ser necesario trabajar mucho las diferencias, los roles, los intereses contrapuestos, los recelos, los prejuicios, nuestro propio involucramiento. Fue una pulseada de poder. Quién lo tiene? Quién lo resigna? Cuál es el proyecto a construir? El de los funcionarios que cuentan con el apoyo político del poder logrado a través de la decisión popular, o el de la Interbarrial, cuyos representantes también surgieron de la decisión popular de sus barrios y por lo tanto nombrados defensores de sus intereses? Serán posibles las síntesis, o estos roles ya están fijos, determinados con anterioridad por los mandatos sociales? Se podrá construir otra historia? Estas preguntas quedan resonando en todos nosotrs al concluir esta, la primera reunión entre gobierno y barrios. Lo cierto, lo real, es que esta organización fue reconocida, más allá de algunos desajustes entre el discurso y los hechos, esta organización tiene una fuerza y una presencia que no puede ser ignorada.
 
Estos conflictos con el poder no son nuevos, ni exclusivos de nuestro proceso organizativo, sino que se presentan como constante entre la relación de los de arriba con los despojados. Max Neff, economista descalzo, lo cuenta de esta manera:
"........El trastocar creencias muy arraigadas no es tarea fácil, aunque más no fuera porque es muy frustrante pensar que se ha recorrido un dificultoso camino, en dirección errada".
"Nos costó mucho llegar al consenso de que la participación es función de un proceso de cambio previo. Que este cambio estuviera relacionado con la toma de conciencia de los campesinos o con interrelaciones estructurales eran materia que estaba por verse, opinaba la mayoría. Pero en cambio, todos estaban de acuerdo en que este cambio, cualquier que fuera su fuente era necesario. Resultaba evidente también que este cambio hacia la participación no se da espontáneamente y que debe ser provocado y en este punto se centraron de nuevo las discusiones sobre el papel que debían desempeñar los agentes externos. Puesto que el agente, siendo un "extraño", podría percibir las cosas de manera significativamente diferente de aquella de los interesados, el curso de cualquier cambio provocado por su presencia e influencia, tenía que ser imprescindible. El problema fundamental podía plantearse en los siguientes términos: si los agentes externos de "alteración" son necesarios para que se produzca el cambio quienes deben ser y como deben comportarse estos agentes para superar el peligro implícito de estas diferencias de percepción?
No parecía haber una solución satisfactoria para este problema. Tal vez la única respuesta viable era la capacitación adecuada de estos agentes, lo que aparecía como una solución bastante pobre. Después de todo, y a pesar de cualquier esfuerzo, el agente seguía siendo un extraño en términos culturales. Finalmente propuse un enfoque distinto. Sugerí que el efecto de alteración, viniera de los propios campesinos, a través de un proceso horizontal de "confrontación y toma de conciencia". Por tradición las comunidades campesinas dependían de eslabones verticales de comunicación. Es decir que cada comunidad planteaba sus problemas ante las autoridades gubernamentales superiores y trataba de obtener ayuda desde arriba hacia abajo. Sus líneas de comunicación eran como las varillas de un paraguas invertido; todas convergían hacia una vara central. La comunicación horizontal era inexistente. Resultaba plausible, por lo tanto, que al establecerse comunicaciones horizontales y al analizar, interpretar y comparar recíprocamente los problemas, el efecto "alternador" se produjera sin riesgos de distorsión en la percepción..."
 
La pregunta de fondo era: Serán los funcionarios nuevos quienes explicitarán con claridad lo que la gente necesita, o serán los propios despojados quienes con toda la dificultad para comunicarse que tienen, conducirán este proceso teniendo clara conciencia de sus necesidades?
Tiempo después hacíamos la presentación a todos los funcionarios municipales con la intendenta a la cabeza. Fue impactante, el grupo se sentía reconocido, era un interlocutor válido, un sueño construido con mucha constancia, esfuerzo y no pocas dificultades. Era un grupo en tarea. Es terriblemente dificultoso trabajar la movilidad de roles. Es probable que al ser tan precario el contexto, tan frágil, tan inseguro el afuera, se defienda, se pertrechen en el adentro con una estructura muy rígida, muy lineal, pero que de alguna manera les da seguridad para sostenerse, para sobrevivir.
 
Cuando uno investiga un poco la relación entre ellos y su barrio, ve que se hablan poco, las amistades son precarias, se unen y desunen con mucha facilidad. Los obstáculos se les presentan como insalvables, ni siquiera se les ocurre buscar alternativas, es como si vivieran diciendo y por supuesto actuando, como que las cosas son y punto. Son bastante fatalistas y la ruptura es una presencia constante en sus vidas. Falta el otro polo, el de la sutura, el polo que les permita unir, integrar, lograr una síntesis.
 
Esto es coherente con su experiencia de vida. Hay en general en sus historias una familia primera, poco albergante, poco contenedora, llena de privaciones, a veces familias incompletas, o con situaciones de padres muy conflictivas; niñez y adolescencias donde a fuerza de frustraciones el mundo comienza a achicarse, a reducirse a espacios muy cercanos que además también frustran. Naturalización de una historia construida sobre el despojo. La experiencia de mundo muy pequeña, de relación conflictiva. Se manifiesta al menos, una estructura vincular muy distinta a quienes tienen una familia contenedora, donde hay abrigo, calor, alimentos y estímulos asegurados. Es por eso que este proceso es para mí de profundo aprendizaje. Significa construir con el diferente. Diferente desde la historia, desde las matrices, desde las experiencias sociales, desde los contextos, desde los tiempos, e intentar construir un proyecto que nos iguale en esperanza, dignidad y salud.
 
Algo que tenemos que tener en cuenta quienes trabajamos con sectores despojados es el tema del tiempo y de la urgencia. Es la misma la mía que la de ellos? Uno observa que una vez naturalizado el despojo generacional, la vida se organiza en torno a la sobreviviencia, al momento y a lo más cercano. El afuera con su despojo y su carencia se instala también en un adentro con enorme carencia para construir un proyecto, para querer plantearse algo que esté mas allá del hoy. El pensamiento es muy concreto y el ejercicio de imaginarse en otra situación es poco practicado. La vida es un lento transcurrir natural hacia la muerte. Casi no es posible conectarse con otras ideas. La experiencia como organizadora del pensamiento y la conceptualización como resultado de la práctica, hace que las modificaciones, las tansformaciones posibles haya que vivirlas, experimentarlas durante un tiempo prolongado para que puedan ser pensadas. Trabajar aquí significa prepararse para sembrar en un terreno pobre, árido, donde no hay garantía de brote, donde la semilla puede incubar mucho tiempo antes de encontrar condiciones para florecer. Lo importante es sembrar, cuidar la tierra, contemplar, indagar en su profundidad y esperar confiadamente en su poder fecundo. El tiempo de siembra en la aridez patagónica es muy especial y hay que instrumentarse para eso.
Luego de la reunión con el municipio, aparece la demanda por parte de la gente para que nombre una Asistente Social para estos barrios que vaya ayudando con los casos puntuales y además para ir trabajando el proceso del traslado. Hasta se le propone dos nombres para que lo consideren, que por su trayectoria tenían más consenso entre la gente. Luego de algunas demoras y discusiones, el municipio nombra una asistente recién recibida en Bs. As. ajena a toda la realidad barrial y muy amiga de quien era la coordinadora interáreas, creando con esto nuevos recelos y desconfianza.
 
Comenzamos también con la organización para buscar leña. No era sencillo, pues significaba conseguir un medio de transporte para llegar hasta la estancia distante quince quilómetros de Bariloche; conseguir también un camión que no cobre flete para irla a buscar. Significaba además armar un cronograma con cada barrio. Nos llevó aproximadamente dos meses coordinar todo, pero al fin en mayo estuvimos listos para comenzar.
 
Un hecho interesante es el de comprobar que aún con otro ritmo, con una lentitud que a veces nosotros llegaba a ponernos nerviosos, las cosas se iban haciendo. El video se había pasado en cada uno de los barrios, los títeres estaban presentes los fines de semana en dos comedores y la leña habían comenzado a traerla. Claro, a todo esto estábamos en el mes de mayo y las condiciones climática empezaban a jugar en contra. A pesar de todo se los veía entusiasmados con la comprobación de que eran capaces de sostener proyectos concretos, cercanos en el tiempo y sintiéndose los propios protagonistas.
 
Esto no era fruto de la casualidad, sino de mucha discusión, muchas cosas leídas, mucho oído puesto en lo que la gente traía, por parte de quienes teníamos allí la función de facilitar el proceso organizativo.
Daniel Prieto Castillo lo plantea así:
En América Latina se vienen multiplicando las experiencias de trabajo con sectores populares, dentro de un intento de democratización de las relaciones sociales vigentes. Tales experiencias requieren de todo el apoyo, sin intenciones mediatizadoras, de parte de instituciones de investigación y de universidades en general. Sin embargo, en el caso de estas últimas, es más lo que se ha denunciado que lo que se ha aportado para el trabajo cotidiano. Esta tendencia, que ocupó buena parte de las dos últimas décadas, va decayendo lentamente, a medida que los estudiosos se acercan a la realidad, a los hechos mismos.
"Uno de los mayores problemas derivados de la falta de análisis concreto fue el de categorizar situaciones a partir de unos pocos elementos de interpretación. Así, con mencionar algunos aspectos claves en ciencias sociales, había quienes crían haber reconocido lo fundamental de una situación y, lo que es peor, consideraban la posibilidad de actuar a partir de dicho reconocimiento. NO pocos desastres se repitieron en nuestros paises a causa de esos seudo análisis.
"Lo que quedaba fuera casi siempre era nada más, ni nada menos, que la vida cotidiana de la población; nada más ni nada menos que sus experiencias diarias, su historia, sus expectativas, sus creencias...".
 
El 7 de mayo nos reunimos en el Concejo Municipal en nuestra acostumbrada reunión de los miércoles. Mientras revisábamos todas estas tareas emprendidas, llegan a la reunión la coordinadora interáreas y el Director de Tierras y Viviendas, quienes habían asumido la dirección de todo lo relacionado con las 34 Has. Vienen a contar que presentaron en Bs. As. un proyecto de urbanización y desarrollo social del nuevo asentamiento, que se los aprobaron y por lo tanto va a haber plata para muchas de las cosas que contemplaban. Cuentan que en el proyecto aprobado entra la luz, el agua, un centro comunitario, un centro de producción, minis emprendimientos, tales como bloqueras, hornos de pan y pasta, dulcería, granja para ninos, huertos y más cosas. Rápidamente aclaran que empezarán por el agua, pero que ya vayan pensando en estos emprendimientos, para eso está la asistente social quien tiene claro como sería el barrio consolidado, también habrá cursos de capacitación. Plantean que la próxima semana va a venir el Secretario de Acción Social de la Nación y que querría juntarse con ellos. La información fluye, hay algunas preguntas sobre el proyecto y bastantes más sobre las necesidades que tienen que resolver hoy. Se queda en contestarles sobre la conveniencia o no en asistir a la reunión con el funcionario de Nación y se retiran (2).
 
Todo un barrio estaba allí en un proyecto dibujado en el escritorio de gente que no tenía la menor idea ni el conocimiento construido desde la práctica sobre que son y cuales son las necesidades reales. Pero el proyecto estaba escrito y entregado en Bs. As. antes de que nadie tuviese oportunidad de hablar. El discurso era trabajemos juntos, vamos a reunirnos, vamos a respetar la organización de Uds. cómo? Desde qué decisiones políticas concretas? Desde que práctica de trabajo?
 
A partir de este día comienza un nuevo conflicto que durará a lo largo de toda esta gestión municipal. Nuevo en su forma de desarrollo, viejo, tan viejo como nuestro trabajo con los despojados. Es el tema del poder. Las anteriores autoridades habían establecido por resolución del Concejo Municipal que el interlocutor era la Secretaría de Desarrollo Social, con lo que el intento de exclusión nuestro quedaba muy claro, eran ellos o nosotros. Ahora no. Se hablaba de todos juntos, pero de ningún modo se hablaba de quien conducía. Quienes éramos nosotros en medio de la gente y ellos? Desde cuando esa gente, sin tierra, sin identidad, se arrogaba el derecho de tener asesores? Porqué nosotros podíamos reunirnos los miércoles con la interbarrial y ellos para asistir a esas reuniones debían pedir permiso? éramos simplemente un mal necesario? Una vez que la asistente social llegar a la gente, lograra su confianza, estableciera una "línea directa", seguiría habiendo lugar para nosotros en el pensamiento de los funcionarios municipales?
 
Muchas, demasiadas preguntas en medio de esta realidad avasallante. No iba a ser un tiempo tranquilo, por cierto. El adentro del grupo y el afuera con todo este contexto operando no aparecía para nada complementario. Aquí aparecen claramente dos concepciones ideológicas. Por un lado quienes como nosotros desde una concepción y una práctica pretendemos que la gente despojada, relegada, sin representación, excluida, no voluntariamente sino por el mismo poder que desde su discurso pretende dignificarlos, logre reconstruir su historia, revalorizar sus saberes, unirse en un proceso vincular, grupal, eficaz y por lo tanto transformante y por el otro, el poder político de turno, con una clara metodología de sometimiento desde lo ideológico y desde su práctica, dado que de ningún modo se potencia el trabajo a partir de las necesidades de la gente, sino a partir de sus propias necesidades, no desde el conocimiento construido por lo protagonistas, sino desde la imposición de sus propios conocimientos, no desde las formas organizativas surgidas a partir del despojo cotidiano, sino desde la organización propuesta por los satisfechos, por los que saben , por los que mandan.
 
Vano sería nuestro trabajo si no denunciáramos estas situaciones de la cotidianeidad tan naturalizadas en la práctica política y social. El poder, este poder político concreto no se resigna simplemente a servir de apoyo, de dinamizador, se plantea sí conducir destruyendo, o anulando toda oposición, todo disidencia. Lo diferente es sentido como agresión, como peligro, como algo destructivo. El poder es hegemónico y actúa como tal. No nos será fácil establecer una estrategia para poder seguir acompañando a esta porción de pueblo despojado y sufriente. Aparecen las diferencias en los tres niveles de trabajo; en el grupo de apoyo, en la interbarrial o sea dirigentes y nosotros y en el afuera, entendiendo este espacio por el lugar de interacción de los dirigentes, el conjunto poblacional, nosotros y el poder político.
 
En lo que sí coincidimos en nuestro grupo era que de ningún modo debíamos evitar que la gente y sus dirigentes tuviesen la experiencia de relación con el poder político. Nuestra decisión era la de acompañarlos, mostrar las contradicciones, los obstáculos, los doble mensajes, sosteniendo la organización, profundizando la construcción de una identidad grupal, donde más allá de las propias contradicciones y diferencias pudiesen llevar adelante este proceso sin atomizarse por las propuestas individualistas con que el poder los tentaba permanentemente. NO negamos la buena intención que podría tener alguno de los funcionarios políticos, lo que sí ponemos en duda, en cuestión, es la metodología, la práctica y por supuesto la concepción ideológica que esa práctica encierra.
 
Otra cosa que teníamos claro era que no había suficiente fuerza propia acumulada como para enfrentarse frontalmente. La posibilidad era de tensionar y flexibilizar, de gritar y sonreir, de juntarse y diferenciarse buscando siempre conseguir la mayor cantidad de reinvindicaciones posibles y resistir todo lo necesario los intentos de división y parálisis. No iba a ser fácil en la práctica concreta saber exactamente cuando aflojar, cuando sentirse fuerte y que cosas eran necesarias distinguir como innegociables en todo este proceso. Ibamos a necesitar muchas reuniones, muchas charlas, ajustar nuestro encuadre operativo e incorporar entre nosotros gente nueva que nos ayudase a ver y descifrar los hechos, los acontecimientos que se sucedían vertiginosamente.
 
A la reunión del 7/5 le siguieron la del 13/5 y la del 20/5 y la del 27/5, todas con presencia de funcionarios. Aparecían en medio de la reunión con el pretexto de traer alguna noticia importante o de tratar algún tema de significación y de interés real para todos. Había conflictos propios de la Interbarrial, diferencias, información que se iba acumulando dado que el espacio de trabajo común, el de todos los miércoles estaba siendo ocupado con la presencia de gente extrañan al grupo. Había incomodidad manifiesta por esta invasión, pero nadie se atrevía a plantearla. Los funcionarios contentos, pues creían que ya estaban adentro. Entre los de adentro, algunos contentos, porque tenían oportunidad de arreglar allí sus problemas sin necesidad de ir por las oficinas públicas, pero también se notaba la necesidad de volver al espacio más íntimo, porque había comportamientos conflictivos que merecían trabajarse; se notaba también envidias entre quienes lograban más rápidamente soluciones o que lograban mayor simpatía y reconocimiento de los funcionarios. Era necesario defender este espacio logrado con mucho sacrificio, con mucha constancia y con ya dos años de práctica.
 
Un día les propusimos si les interesaba venir un rato antes de la hora convenida para poder hablar más tranquilos. Todos aceptaron y estuvieron a la vez siguiente una hora antes. Esto era lo que necesitamos para confirmar que el espacio importaba. Si aún no se sentían fuertes para manifestarlo, bueno, nosotros daríamos la puntada inicial. En la reunión del 27/5 con los funcionarios se lo hicimos saber. La respuesta no se hizo esperar. Reclamaban un interlocutor válido, alguien con quien comunicarse rápidamente. Era clara la intencionalidad. La asistente social estaba todos los días en los barrios, muchos de los funcionarios también. No era difícil comunicar a través de una nota en cada barrio la necesidad de reunirse. A lo que apuntaban era otra cosa. Primero a establecer una línea directa entre ellos y la Interbarrial, sin nosotros. Otra, a la de establecer diferencias entre ellos, haciendo del contacto el líder o el puntero que hasta ahora habíamos evitado con un trabajo de conjunto.
 
Se me hace necesario aclarar que estos no son supuestos o hipótesis de trabajo, sino cosas que tengo comprobadas a través de muchos años de trabajo con estos sectores de población. No es esta la primera ni la única experiencia de trabajo que tengo y vi esta metodología aplicada muchas veces; vi también desintegrarse muchas experiencias de trabajo por esta forma de moverse del poder político y de cómo están inscriptas estas formas de conducción en el conjunto de los barrios. Se busca permanentemente reproducir la figura hegemónica, que lidere, que mande, que ordene, que negocie y por supuesto que frustre al final todas las expectativas en él depositadas al haberse desconectado en todo este camino de la presencia de su gente. Lo novedoso de nuestra experiencia era que no había un líder, sino que eran un conjunto en el que las decisiones se tomaban en conjunto y nadie podía por sí solo tomar la palabra del otro. Hasta para ir a la radio o para hablar de las 34 Has. habíamos acordado hacerlo en conjunto. Puedo afirmar sin temor a equivocarme, que estábamos construyendo algo original, donde en Bariloche no hay registro de una experiencia similar, lo que no implica decir que el éxito esté asegurado. Hay mucho trabajo por delate, mucho por aprender, mucho por construir y mucho riesgo y preguntas con las cuales convivir.
 
La situación era muy compleja. La acumulación de hechos continuaba a un ritmo apabullante. Por la época del año en la que nos encontramos, el tema de la leña se vuelve de gran importancia. Estaban yendo a buscar leña, pero eso no alcanzaba. El municipio ponía todos los años en marcha un "Plan Calor" con entrega de leña y querosén a las familias con mayor riesgo. Madres solas, ancianos, familias numerosas, discapacitados. Las preguntas de los dirigentes a los funcionarios eran: Cuál es la diferencia entre una familia de tres hijos y una de cuatro para que Uds. atiendan solo a la de cuatro? Y los desocupados no tienen frío? Y las familias de adolescentes, que apenas tienen un hijo, tampoco merecen ayuda? cómo y quién va a repartir la leña? Qué política tiene el municipio, Parques nacionales, frente a una fuente de calor en extinción? Cómo se la reemplaza? (3)
 
Otro tema era el de la conexión de luz en muchas casas. Había quienes en el lugar actual querían tener luz propia, dejando de estar enganchados con otros o como algunos que no tenían ninguna conexión. Se hicieron gestiones y aparece la dificultad de que el municipio ha solicitado a la cooperativa de electricidad que no conecte la luz ni entregue pilares a quienes son ocupantes ilegales, situación en la que viven todos los componentes de la Interbarrial; las preguntas a los funcionarios son: Porqué hacen esto? Tienen miedo de que no vayamos a las 34 Has? Nos están presionando? Significa esto que estamos condenados a vivir mal hasta que nos traslademos? Porqué no podemos invertir ahora en la compra del medidor y tener después un gasto menos?
Tema traslado: En la reunión del 7/5 y del 13/5 los funcionarios contaron sobre el proyecto, sobre la necesidad de trabajo conjunto, sobre la importancia de la asistente social para consolidar el grupo, sobre la urgencia de poner en funcionamiento la bloquera para construir sus propios bloques para las nuevas casas. En los barrios en general, todavía hay muchas dudas sobre el traslado, se lo ve lejano en el tiempo en los más optimistas, en el resto la postura es más escéptica. Dudan de que la obra se haga, dudan de que los funcionarios digan la verdad, dudan de que la plata aparezca. En el barrio de la Barda del Ñireco, aún quieren quedarse la mayoría. Es el único lugar en que la tierra no es particular, sino que aparentemente es municipal. La gente más arraigada al lugar pide que se le venda allí mismo, incluso hemos estado trabajando con la Junta Vecinal del barrio u una propuesta de urbanización. El secretario de Desarrollo Social de la Nación no vino como se había prometido. Se anuncia que va avenir el ministro, pero a cambio hay que hacerle un acto público garantizando la presencia de la gente.
 
Todo este momento se vive a MIL. Nosotros estamos totalmente desbordados en nuestra posibilidad de desciframiento y contención. Con su actitud, con su inexperiencia, con su miedo al fracaso a cuestas, con la sensación de que son rechazados, los funcionarios han planteado una feroz competencia con el grupo asesor. Los dirigentes de la Interbarrial también están superados en su capacidad de poder atender, entender, escuchar y dar respuestas a tantos temas planteados sin jerarquización, todos de urgente resolución, saturando toda capacidad de elaboración. En los barrios, donde funcionan comedores, el municipio comenzó todo un plan de mejoramiento de la infraestructura, de los grupos de voluntarias y de actividades de apoyo escolar, de esparcimiento, etc. La sensación es la de estar todos dentro de una olla a presión a punto de estallar.
En medio de todo esto y no logrando la más mínima posibilidad de diálogo con el municipio en la Barda del Ñireco, incluso le piden a la asistenta social que no vaya más, el Director de Tierras Y Viviendas junto con la gente de su equipo nos llaman a los asesores a una reunión para ver de encarar la posibilidad de solución para la Barda. Se arma la reunión en el despacho de la Intendente donde vamos el técnico constructor del equipo y yo. La idea era plantear la posible solución y sondear que ganas de tomar una decisión política sobre este cambio de situación había. Nuestra propuesta no iba más allá de un primer borrador y sobre todo era ratificar lo que ellos ya habían comprobado en cuanto a que el barrio quería quedarse allí. Si había consenso político como para modificar un desarraigo en arraigo y asumir el impacto político que esto significaba a nivel de toda la opinión pública, nosotros deberíamos llevarlo a la interbarrial y trabajar mucho allí el tema de como encarar este cambio sin que signifique ruptura en la organización. Además, el esbozo de propuesta implicaba que no todos los que habitaban la Barda iban a poder quedarse, dado que el lugar estaba superpoblado. El camino que se nos ocurría de trabajo consistía en que la Barda acompañe todo este proceso de urbanización de las 34 Has. y una vez finalizado, convertido en hecho creíble, se ofreciera un registro de traslados voluntarios. Era apenas una idea que había que trabajar mucho.
 
Ahora bien. Este contacto se realiza el 27/5 a la mañana en el despacho de la intendenta y al final se nos propone el armado de una comisión que estudie la propuesta y en caso de factibilidad el Ejecutivo la iba a apoyar.
 
Esa noche en nuestra reunión con la Interbarrial y a poco de comenzar el listado de temas a tratar, que no eran pocos ni simples, se aparecen el Director de Tierras y Viviendas, la Asistente Social y la Coordinadora interáreas a contar la reunión de la mañana y a dar por hecho este cambio de decisión con respecto a la Barda. Desorientación, bronca, asombro, eran las cosas que nos recorrían a todos (4). Una confianza largamente trabajada a fuerza de ser claros en nuestro accionar, de conversar todo previamente, parecía en este hecho contradecirse. Escucharon atentamente todo el informe, les recordaron que no debían venir sin anunciarse previamente y luego esperaron a que se retiraran para reclamarnos una explicación. Esta no debía ser de ninguna manera una excusa para no revisarnos, ni tampoco una defensa de nuestro grupo frente al avasallamiento del poder. Debía servirnos para revisar la dinámica de trabajo que teníamos implementada, ver como adecuarla a las nuevas circunstancias, como repartir más las responsabilidades, en fin que el conflicto nos sirviera de motor de aprendizaje. Quedamos en trabajar esto en la próxima reunión.
Para complicar un poco más la situación, aparece un nuevo intento de desalojo. Quieren presionar el traslado y para eso sacan a relucir nuevamente el mandamiento de desalojo. Se busca el compromiso del municipio para que lleve adelante la sobras en el menor tiempo posible y además se aprovecha para sugerir que aunque no esté del todo terminado se trasladen igual (5). Aparece nuevamente el miedo, la angustia, la bronca. Se organiza la resistencia, se fuerza al municipio a no quedar afuera de la conversación y se busca la intervención del juez para que abra un tiempo de espera. Todo en una semana y con todos los demás problemas en vigencia.
 
Llegamos así al miércoles siguiente. Nos proponemos revisar nuestra organización y adecuarla a las actuales circunstancias. Luego de una amplia y profunda discusión acordamos dividir formalmente la Interbarrial del grupo de apoyo. La Interbarrial será a partir de ahora la unión de todos los barrios cuyos representantes elegido democráticamente son quienes conducirán. El segundo eslabón serán las Juntas Vecinales. Los miércoles las reuniones serán con todas las Juntas Vecinales, los presidentes y nosotros para asesorar y apoyar. Quedan también en reunirse todos los presidentes solos planteándose una evaluación de la marcha de todo el proceso.
 
Es sin duda un momento de crecimiento grupal, de adaptación activa a la realidad, pero también sin lugar a dudas un momento crítico, de mucha ansiedad, de mucho dolor. Es que nuestra naturaleza humana tiende siempre a establecerse, a evitar los cambios por el monto de sufrimiento que ellos implican y esto nos estaba sucediendo a nosotros. Fue mucho lo que tuvimos que hablarlo, mucho el esfuerzo adaptativo a hacer por todos y de gran importancia el; encuadre grupal construido que nos daba contención y confianza como para encarar las transformaciones necesarias. Por mucho menos, los grupos se rompen, las experiencias fracasan.
Todo este proceso tiene sus costos y va dejando heridas. Es muy difícil enfrentarse al poder hegemónico desde una posición de fuerzas muy inferior. El poder busca siempre el enfrentamiento frontal, porque sabe que cuenta con fuerzas suficientes para romper, destruir, montarse sobre las contradicciones que aparezcan y desde allí dilematizar las posturas para que el diálogo sea imposible y desde este situación ofrecerse como interlocutores unidireccionales, evitando la posibilidad organizativa.
Construir una organización con los despojados es tener siempre que estar atentos a utilizar toda oportunidad de negociación que se presente, con posturas de máxima y de minina, evitando caer en la trampa del enfrentamiento directo y frontal. Además se trata de ir transfiriendo permanentemente los saberes adquiridos al conjunto de dirigentes, depositando en ellos el protagonismo y la capacidad de negociación y sobre todo el poder de decisión para decir hasta donde se tensa la cuerda y en donde se afloja. Esto que aparece de cierta sencillez para volcarse al papel, suele ser definitorio a la hora de construir una organización de despojados que responda a sus propios intereses y necesidades, que signifique un verdadero aprendizaje y que garantice entonces su recreación cada vez que ellos lo consideren necesario.
Era el momento de revisar lo hecho y de revisarnos nosotros. Comprender nuestros errores, ver nuestro involucramiento; cómo sin quererlo habíamos tenido actitudes paternalistas reemplazándolos a ellos en la toma de decisiones. El poder usó este error y apareció en la reunión denunciándolo, poniendo en evidencia que habíamos iniciado una negociación sin mandato, de que habíamos ido a una reunión con la Intendente sin que el conjunto lo supiera y que en nuestro afán de evitar manoseos, habíamos hecho nuestra propia interpretación de lo que la gente sentía, quería y decidía. Por suerte había mucha confianza construida, y una comunicación clara que nos permitió que el conflicto sirviera de crecimiento. Esto más allá de las vicisitudes propias de todo proceso de crisis, nos permitió la reconstrucción de nuestra identidad como grupo asesor y una revisión de las relaciones con la Interbarrial que nos permitiría enfrentar eficazmente uno de los momentos de mayor movilización, la etapa de urbanización y traslado.
Esta nueva organización se estructuró como el grupo donde pensar y construir un proyecto, sobre cómo hacer posible la modificación de las condiciones de producción en que estas familias desarrollan su cotidianeidad, proyecto que se fue plasmando a medida que el traslado se hacía más próximo y el cual merecerá un escrito posterior.
 
Nueva gente se sumaba al grupo de apoyo para que este proyecto se hiciese posible. Nani, psicóloga social, Moni, arquitecta, Mónica, asistente social, mas Luis, técnico en tecnologías apropiadas, Alfredo, Marcela, Laura y yo íbamos a intentar abordar esta nueva etapa. La plata había llegado, la obra comenzaba a ser una realidad; se necesitaba que la gente empezara a pensar en su nuevo lugar, en lo que significaba tener un espacio propio y en darse cuenta que ese nuevo lugar, le demandaría gastos que hoy no tenía y que con sus recursos económicos no iba a poderlos afrontar. En cómo pensar y resolver esta dificultad consistiría nuestro nuevo proyecto.
 
Cuando dos años más tarde se encuentren reunidas trescientas familias viviendo en las 34 Has., en su propio lote, con una urbanización realizada cumpliendo todas las demandas exigidas por la Interbarrial, cuando tiempo después muchas instituciones peleen un espacio de trabajo en el barrio y los políticos discutan la paternidad de lo realizado, cuando ya esta organización interbarrial no exista y de paso a una sola Junta Vecinal, cuando muchos hablen de "milagro", cuando 34 Has. haya dejado paso al nombre identidad 2 de abril- ,cuando nuestro grupo de apoyo se haya disuelto por la finalización del trabajo, cuando las necesidades sean otras y otros los caminos de resolución, nosotros volveremos a rescatar esta experiencia de profundo aprendizaje, de trabajo cotidiano, hecho desde un marco ideológico y científico que da cuenta de aciertos y errores cometidos, que posibilitó la construcción de un grupo que definió una tarea y a la que se ajustó permanentemente y que contó con el aporte de algunos que creímos firmemente en la posibilidad de los despojados de reconocerce en una interacción, de crear su propio protagonismo y construir su propia historia modificando su relación, en esa decisión, con el contexto.
 
Llegar a este cierre me causa tanta angustia como la apertura; y no es acaso el cierre una nueva apertura? Ciertamente es empezar a pensar en nuevos rostros, nuevas necesidades, nuevos esfuerzos adaptativos, pero sobre todo, enfrentarse al desafío de la creación, de la salud y de la vida.
 
 
EPILOGO
 
Pensando la práctica realizada como psicólogo social junto a otros compañeros que no lo son, que tienen otros marcos teóricos, práctica desarrollada en los sectores de mayor despojo de San Carlos de Bariloche, me pareció útil compartir un texto de Paulo Freire planteándose el tema de la coherencia.
"La primera virtud que me gustaría subrayar, que no es fácil de ser creada, es la virtud de la coherencia entre el discurso que se habla y que anuncia la opción y la práctica que debería estar confirmando el discurso.
"Esta virtud enfatiza la necesidad de disminuir la distancia entre el discurso y la práctica. Cuando me refiero a esta virtud a nivel más grande de la lucha política en Brasil, yo digo que hay que disminuir la distancia entre el discurso del candidato y la práctica sea el discurso y el discurso sea práctica.
"Obviamente que en este intento de coherencia, es necesario, en primer lugar, señalar que no es posible alcanzar la coherencia absoluta y que, en segundo lugar, ello sería un fastidio. Imagínense Uds. que uno viviera de tal manera una coherencia, que no tuviera la posibilidad de comprender lo que es coherente, porque solo se es coherente! Entonces no se sabe lo que es. Yo necesito ser incoherente para transformarme en coherente."
"Hay, sin embargo, un mínimo tolerado para la incoherencia. Yo no puedo a mi juicio, proclamar mi opción por una sociedad socialista, participativa, en la cual al final las clases trabajadoras asumen la historia en sus manos; y al mismo tiempo rechazar a un alumno que tiene una visión crítica de mí, preguntándole Ud. sabe quien soy?
"Para mí no es posible hacer un discurso sobre la liberación y revelar mi comportamiento con una profunda desconfianza en las masas populares. No es posible hablar de la participación democrática y, cuando las masas llegan a la plaza y pretenden hablar, decir: "llegó el pueblo y va a echar a perder la democracia".
"Por esa razón la virtud de la coherencia es una virtud liberadora. Ella va desdoblándose y contestando las demandas que la práctica va planteando".
 
Con este texto resonando vale la pena decir que el fruto de esta experiencia parte de una reflexión y una acción con una concepción ideológica tal cual la sustenta el Dr. Enrique Pichón Riviere a esta forma instrumentada de sentir, pensar y hacer denominada Psicología Social. Cuando sostiene la importancia del aporte de otros marcos teóricos, cuando construye desde la complementariedad, desde lo aprendido con otras disciplinas, me está animando a continuar en esta tarea interdisciplinaria. Nuestro grupo, fue sumamente heterogéneo, complejo en su construcción y en sus aportes, pero de innegable reconocimiento a la hora de evaluar. No hubiésemos podido sostener todo este trabajo, sin las reuniones semanales a las que todos concurrían con regularidad y compromiso.
 
Pichón también plantea la transformación de la realidad, la adaptación activa, la develación de lo oculto, la crítica a la cotidianeidad, el análisis de nuestras condiciones concretas de existencia. En esto también intentamos ser coherentes. Es posible que Bariloche, siga vendiéndose como el paraíso terrenal? Las intolerables desigualdades que aquí se viven, exigen de nosotros una actitud comprometida en el discurso y en los hechos. Sin dudar afirmo que no son los despojados el único lugar de trabajo posible, pero sí puedo asegurar que esta experiencia nos abre a la comprensión de muchas otras problemáticas naturalizadas, ocultas en la cotidianeidad de nuestra ciudad. El tema de la tierra es fundante aquí en la Patagonia, en el Norte y en la Argentina en general como lo plantea Josefina Racedo:
"...Esa distribución despareja de la riqueza. En Argentina el signo de riqueza es tener tierra. A mayor cantidad de tierra, mayor poder, mayor riqueza. Esa tierra, que es de las más fértiles del mundo, está en pocas manos. Según los últimos censos (los censos algo dicen) el 75% de la propiedad correspondía al 15% de los habitantes del país"...
 
Muchos en nuestra ciudad sufren la falta de tierra, no es solo un problema de los despojados, o en todo caso es darnos cuenta que el despojo también nos alcanza.
 
La migración es otro de los temas base que nos abarca a todos. Y digo todos porque incluyo a los nativos, quienes viven el conflicto de ver su aldea convertida en pueblo y luego en ciudad en muy poco tiempo y con mucho de traumático. Dice Kaes en su libro Crisis, Ruptura y Superación:
"...Al emplear la palabra cultura, pienso en la tradición heredada; pienso en algo que es el destino común de la humanidad, al que individuos y grupos pueden contribuir y de donde cada uno de nosotros podrá extraer algo, si contamos con un lugar "encontrado-creado, inventado: no es una posesión del sujeto pero forma parte de éste, que lo habilita al encontrarlo-crearlo, para poner en él lo que en él encuentra y crea. Winnicott precisa, que el sitio donde se ubica la experiencia cultural que aporta a la especie humana la continuidad que trasciende la experiencia personal, es el espacio potencial entre el individuo y su entorno.
"La experiencia de ruptura revela que la herencia cultural ya no está en condiciones de asegurar la continuidad de la existencia. Es lo que le ocurre al adolescente, al inmigrante, al campesino, que va a vivir a la ciudad, a todo aquél que demanda una formación personal. Es imposible el uso del espacio potencial para establecer un espacio entre-dos, entre el yo y el no-yo, entre el adentro (por ej. el grupo de pertenencia y el afuera (el grupo de recepción), entre el pasado y el futuro".
 
Es común escuchar en nuestra ciudad a modo de queja, lo dificultoso que le resulta a todo recién llegado "entrar" en la ciudad, en sus códigos, en sus grupos fragmentados, en su ideosincracia de ciudad, de nativos con muchos migrantes y épocas turismo. Son estas puntas que nos plantean un enorme desafío de trabajo, un futuro próximo donde seguir construyendo nuestro rol de psicólogos sociales junto a nuestro pueblo, a sus necesidades y a la esperanza y compromiso de transformación. Vuelvo nuevamente a Paulo Freire:
"Otra virtud que es un poco complicada desde el punto de vista filosófico es la de trabajar en forma crítica la tensión entre subjetividad y objetividad, entre conciencia y mundo, entre práctica y teoría, entre ser social y conciencia."
"Es difícil definir esta tensión porque es un tema que acompaña toda la historia del pensamiento pedagógico. Es difícil porque ninguno de nosotros escapa, andando por las calles de la historia, de sentir la tentación de minimizar la objetividad y reducirla al poder, que entonces se hace mágico, de la subjetividad todopoderosa. Entonces se dice que la subjetividad arbitrariamente crea lo concreto, crea la objetividad. No hay que transformar el mundo, la realidad, sin transformar las conciencias de las personas. Ese es uno de los mitos en que miles de cristianos han caído: primero se transforma el corazón de las personas y cuando se tenga una humanidad bella, llena de seres angelicales, entonces esa humanidad hace una revolución que es divina también. Esto simplemente no existe, jamás existió. La subjetividad cambia en el proceso de cambio de la objetividad. Yo me transformo al transformar. YO soy hecho por la historia al hacerla..."
 
Un tema que vale la pena discutir es hasta donde estas experiencias con los despojados mantienen la dinámica de lo transformante. Durante cuanto tiempo pueden sostenerse como hacedoras de ideología y práctica distintas al poder. Cuanto tiempo tardará el sistema, en apropiarselas e incorporarlas como "originalidades", mostrando que la diferencia es permitida, que es lícita, que esta democracia formal y la igualdad de opinión y oportunidades es un valor a defender.
Durante cuánto tiempo estas experiencias que se plantean como instituyentes dentro del orden instituido pueden continuar siéndolo?
Tenemos conciencia que trabajamos con las consecuencias visibles que este sistema propone, trabajar en la transformación de sus causas es una tarea que nos supera y en la que aunque comprometidos en su transformación, contiene aspectos de mayor complejidad y de operaciones en ámbitos a los que no llegamos y de relaciones de fuerza con enorme inferioridad. Aún así y sin eludir la discusión, creemos en estas experiencias como prácticas sumatorias que hacen a la construcción de una sociedad diferente y creemos en la eficacia que producen convencidos de que la conceptualización de estas prácticas y su posterior universalización son las que con todas sus contradicciones nos irán ayudando a construir la sociedad que necesitamos. Es allí que nos insertamos; parte de un pueblo en lucha, parte de un pueblo en marcha; parte de un pueblo en búsqueda.
"...Está visto que un pueblo solo empieza a ser pueblo
cuando cada singular necesita perentoriamente su plural
y fue precisamente la necesidad de plural
la que nos llevó a encontrarnos, y vernos las caras,
y vernos los miedos,
y vernos la osadía..."
 
 

 

 
 
BIBLIOGRAFIA
 
la filosofía e ideología mapuche. Juan Ñanculef H. Nutram,
Año IV, N*4,Pag.10 Chile
Crítica de la vida cotidiana en comunidades campesinas, Josefina Racedo, pag.11 Ed. Cinco, Bs. As.
Economía Descalza, Max Neff, Colección Pensamiento, pag.36 Nordam
El autodiagnóstico comunitario. Dr. Daniel Prieto Castillo, Ciespal-Fundación EBERT, Ecuador,Dic.84
Paulo Freire, Intervención en el teatro San Martín, el 21/6/85 con ocasión de presentarse el libro de Ed. Búsqueda-CEAAL'Saber Popular en América Latina"Ed.Búsqueda
Crítica de la Vida Cotidiana, Josefina Racedo, pag.70
Crisis, Ruptura y Superación, Rene Kaes, Ed. Cinco, pag 30/31
Mario Benedetti de "Militancia". Conclusión de encuentros. Nov.1986