La Tierra: Una Utopía convocante
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- Enrique Carfagnini
- Psicólogo Social
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- Lo hicieron posible:
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- Barrio 3 ojos de agua:
- Victor Ancavil, Julia Cañupan, Carlos Garcia, Raquel Aranda
- Barrio 3 de Julio:
- Julia del Carmen Ojeda, Maria Anjel, Roque Reucan
- Barrio Bella Vista:
- Jose Garcia, Victor Levicoy
- Remanente Quimey Hue:
- Sebastian Mesa
- Barrio Austral:
- Minelva Cabero, Humberto Vera, Gladys Sierpe
- Barrio Union:
- Martín Huenchulao, Teodoro Mendez, Alicia San Martin, Blanca
Santana, Miguel Llanquinao
- Mis Compañeros:
- Luis Poli, Alfredo Pichunleo, Laura Sanchez, Marcela Cano, Leo Basanta
- Agradezco especialmente a:
- Dr. Jorge Pellegrini, por su aliento y apoyo
- Ana Gerón, por su tiempo de escucha.
- Luis Poli, por sus horas de computadora.
- Oscar Di Marco, por la impresión final.
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- Un recuerdo especial para Martín Jara, quien con su muerte
violenta me conmovió hasta las entrañas.
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- INTRODUCCIÓN
- PRIMER AÑO DE TRABAJO.
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- Hablar de los barrios pobres de San Carlos de Bariloche, es conectarse
con una concentración numerosa de población que vive día
tras día una situación de empobrecimiento que la lleva a
enfrentar carencias de todo tipo en un medio hostil y en condiciones de
vida francamente infrahumanas. Esta población esta compuesta por
un gran porcentaje de migrantes provenientes de la zona rural de nuestra
provincia y que son en su mayoría descendientes de los mapuches,
raza originaria de ambos lados de la cordillera que pobló la Patagonia
antes de la llegada del hombre blanco. Otro gran porcentaje, corresponde
a migrantes chilenos, provenientes de la zona de Osorno, Pto. Montt, Calbuco
y Chiloé, con predominio de población rural campesina. Ambas
corrientes migratorias, llegan a Bariloche, ubicándose en la zona
periférica, por ser la única que le ofrece soluciones precarias
y muy rudimentarias de asentamiento y contacto con el medio urbano.
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- Esta característica de origen se nos ocurre muy importante,
dado que contrasta con el resto de la población de Bariloche, visible
desde su organización geográfica y social. Intentando una
esquematización grosera pero facilitadora en su comprensión
podríamos decir que situándonos desde la periferia al centro,
nos encontramos primero con el sector descripto, luego encontraríamos
a los sectores de más antigua data de esta ciudad, provenientes
de zonas cercanas y a aquellos provenientes de los centros urbanos pero
con no muchos recursos y luego un microcentro turístico poblado
por migrantes europeos de vieja data y por migrantes provenientes de los
centros poblados importantes de nuestro país, los que poseen capital
propio.
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- El turismo es hasta el momento la actividad por medio de la cual todos
estos sectores interactúan, relacionándose de manera distinta
con los medios de producción. Haciendo un recorrido inverso al anterior,
del centro a la periferia, nos encontramos con los dueños de los
medios de prestación de servicios turísticos, representantes,
operadores, gerentes, empleados, obreros, mano de obra sin calificación,
además de los que sin estar involucrados directamente en la prestación
de servicios turísticos, dependen colateralmente de esta actividad
reguladora de la economía local.
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- Si acordamos que los sujetos se configuran en una trama social, en
el que las relaciones productivas son fundamentales, ya que sostienen la
estructura social y que hay formas dominantes en esas relaciones, formas
de propiedad y todo un sistema de representaciones que las hace legítimas,
podemos entonces entender la interpenetración que se da en todas
las instituciones sociales, reproduciéndose en cada una de ellas
con modalidades específicas.
- Nos animamos a decir que toda experiencia de los sujetos en su cotidianeidad
está ligada a las formas de producción y determinada en última
instancia por ellas.
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- Con esta concepción ideológica del sujeto, con esta caracterización
social y económica de los distintos actores de la sociedad barilochense,
NOS DECIDIMOS A ACOMPAÑAR EN UN PROCESO MUTUAMENTE MODIFICANTE A
UNA PORCION DE ESTOS BARRIOS POBRES, EMPOBRECIDOS DE TODA JUSTICIA, DE
TODA DIGNIDAD, DE TODA VOZ, RELEGADOS A SU FUNCION DE MANO DE OBRA SOBRANTE,
NO CALIFICADA Y BARATA, SIN EXPRESION POLITICA Y LIBRADOS A SU PROPIO DESTINO
DE SUFRIMIENTO Y EXILIO.
- EL COMIENZO
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- Después de trabajar 10 años en la Oficina del Servicio
al Migrante dependiente del Obispado de Viedma y ver desfilar por allí
muchas caras de sufrimiento producido por el desarraigo forzoso de muchos
exiliados económicos y políticos, los que, luego de lograr,
tras no pocas penurias su legalidad para con posterioridad comenzar su
integración en una ciudad por demás hostil, pudimos comprobar
que no era en cualquier lugar adonde podían ir a vivir, sino adonde
el conjunto social tenía ya determinado donde debe insertarse aquél
que proviene de un medio rural o de los sectores periféricos del
país vecino.
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- Viendo entonces esta conformación social e investigando sus
procedencias se nos ocurrió como hipótesis de trabajo que
la reivindicación de la tierra, podría constituírse
en un eje aglutinante en estas poblaciones periféricas, puesto que
su historia social y religiosa estaba muy ligada a ella, y hoy es causa
de enorme nostalgia y despojo para todos ellos. Se nos ocurrió que
este sería el primer paso para comenzar a construir un arraigo en
un lugar en el que todo lo ofrecido es temporal y precario, hasta la propia
vida.
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- Solicitamos por medio de dos concejales que manifestaron inquietud
por el tema, el salón del Concejo Municipal, para comenzar a reunirnos
en torno a esta problemática. Empezamos tomando algunos casos que
los concejales conocían y tenían por lo tanto algún
contacto. También nosotros habíamos participado en una experiencia
de organización barrial, posteriormente convertida en cooperativa
y donde finalmente habían comprado la tierra.
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- Esta experiencia fue la del barrio QUIMEY- HUE un conjunto poblacional
periférico del tipo descripto y que incialmente pretendió
una organización pequeña como para mejorar el servicio de
agua y luz. Luego apareció con mucha fuerza el tema de la tierra.
La constitución de la cooperativa fue de gran importancia y de repercusión
en los otros barrios periféricos. Pareció como una luz esperanzadora
para todos. En otros barrios, enfrente, se forma otra cooperativa, la 3
de Julio, con el mismo propósito. Casi tres años duró
todo este proceso y cuando se llega al final quienes compran la tierra
son en su mayoría gente que no pertenecía al barrio, ya que
sus pobladores originales no habían podido afrontar el costo que
la compra imponía. Es así que se forma un barrio de "intrusos"
dentro de otro barrio recién constituído, muchos de ellos
originales fundadores de la cooperativa.
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- La otra cooperativa, la 3 de Julio, que aún no compró
la tierra, aglutinó al principio a todo un barrio. Luego de conocerse
los resultados de la otra experiencia y al ir transitando ellos mismos
por el camino parecido, queda relegada a pocos socios dando origen a otro
barrio frustrado en sus esperanzas, desarticulado y cargado de recelos.
- En medio de todo esto, con ambas cooperativas en funcionamiento, aparece
una orden de desalojo en la que entran estos barrios mas otro llamado 3
Ojos de Agua, caracterizado este último por ser en su mayoría
de muy precarios recursos y provenientes casi todos de la zona rural.
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- A raíz de esto y de la repercusión que toma, estamos
hablando del mes de abril de 1988, se constituye todo un movimiento con
apoyo de los partidos políticos, de organizaciones intermedias y
de la propia municipalidad, que busca parar el desalojo e ir visualizando
algún tipo de solución definitiva.
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- En el año 1989, se promulga la Ordenanza Municipal 187-C-89,
la que determina la creación de una comisión formada por
la junta del barrio, un concejal de cada bloque político, un miembro
del Centro Mapuche, el ejecutivo municipal y la secretaría de desarrollo
social. Su finalidad será encontrar una solución al tema
de la tierra (1). La comisión funciona durante un tiempo, se intenta
un proyecto de compra de tierra por parte del municipio, la que se frustra
por la negativa de tomar la decisión política correspondiente
y todo comienza a enfriarse hasta que la comisión deja de reunirse.
Solo estos dos concejales, uno del P.J. y otro de la D.C. son los que continúan
acompañando a la gente.
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- En medio de todo esto es que empezamos a funcionar en el concejo. Había
un fuerte enfrentamiento entre las cooperativas y los que depositaban en
la Municipalidad la responsabilidad por la compra de la tierra. Ambos grupos
ponían en el afuera la bronca y la impotencia que los consumía
por dentro. El descrédito del oficialismo, sus escandalosos manoseos,
el dolor de haber creído y de haberse ilusionado y el discurso quejoso
y descreído de toda nueva posibilidad era un dato a leer de toda
esta realidad.
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- Muchas preguntas nos acosaban. Es posible restituir la confianza y
la credibilidad, cuando se ha manoseado tanto? Querrán darnos a
nosotros una posibilidad? Será posible construir algo sólido,
cuando toda su vida ha transitado por la precariedad? Cuanta de toda esta
miseria tendrá solución? A pesar de todas estas preguntas,
o mejor dicho, con todas a cuestas comenzamos la experiencia.
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- Después de las primeras aproximaciones al terreno y luego de
juntar la mayor cantidad de antecedentes de como trabajaban, vimos que
la desorganización, la desunión, la desconexión entre
cada barrio era muy grande. Los tres barrios estaban incluidos en una sola
comisión, la que en su momento impulsada por el Centro Mapuche,
dio las primeras respuestas frente al desalojo. Ahora veíamos que
ya no respondía a las necesidades del conjunto. Se necesitaba llegar
a mucha más gente. Era fundamental que cada barrio tuviese su propia
junta. Esto no solo fortalecería la organización, sino que
ayudaría a darle una identidad propia a cada barrio, ahora absorbida
por quienes asumían toda la representación.
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- Fue todo un desafío. La directiva del barrio 3 Ojos de Agua,
se nos opuso en pleno, creyendo que nuestro propósito era dividirlos.
No fue fácil explicar que sí, que en realidad era dividir
para poder sumar con mucha más fuerza. Muchas reuniones fueron necesarias
para esto. La sospecha se había instalado sobre nosotros. Deberíamos
movernos con mucho tacto para evitar que el diálogo se cortara.
Avanzábamos y retrocedíamos con la misma intensidad. Consensuábamos
la creación de la junta del 3 de Julio y a la vez siguiente se nos
acusaba de dividir. Otras veces la cosa pasaba por el enfrentamiento entre
argentinos y chilenos, donde la reunión terminaba sin que tan siquiera
se saludaran al retirarse. Por suerte al miércoles siguiente volvían.
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- Esto hacía que por lo menos pudiésemos seguir trabajando
la diferencia. Aún hoy tenemos retrocesos importantes frente a alguna
discusión, por lo que el tema de la diferencia es un camino largo
de trabajo. Pudimos de todas formas dar algunos pasos. Se constituyó
la junta del barrio 3 de Julio y otra en forma más precaria en QUIMEY-HUE.
Lograr que estos tres barrios crezcan con su propia historia, su propia
identidad, pero a su vez en una dinámica de interrelación
permanente y cada vez en forma más coordinada es todavía
hoy toda una tarea.
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- Poco después se acercó el barrio Bella Vista acosado
por el desalojo. Conseguimos pararlo abriendo una instancia de negociación.
El barrio ofrecía comprar la tierra en conjunto y la otra parte
pidió una oferta. Llegar con esto a lograr que el tiempo transcurra,
era nuestra estrategia, ya que no veíamos posible acordar cifra
alguna. La oferta "posible" no se arrimaba a la "deseable".
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- También se acerca otro barrio, la Costa del Ñireco, la
que ocupa tierra particular de distintos dueños. Uno de ellos, había
ofrecido venderles la tierra a un precio razonable. El otro dueño,
poseedor de una manzana, se acercó con la pretensión de hacer
un negocio. Fracasó de punta a punta. Tratamos entonces, primero
de hablar con la gente y sostener el apriete de quien solo pretendía
hacer un negocio inmobiliario y usaba el miedo, del fantasma del juicio,
de la policía, para lograr la venta. Tuvimos buena respuesta de
los vecinos y eso nos sirvió de entrada al barrio.
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- Una vez calmada la situación, decidimos en conjunto con la Junta
ya en funcionamiento, encarar a la que había ofrecido vender a precio
justo. Llevamos a un agrimensor y a un arquitecto los que nos prepararon
un buen trabajo sobre la tierra disponible. Grande fue la sorpresa cuando
vimos que no había lugar más que para seis lotes.
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- Otro barrio que busca un acercamiento es la Barda del Ñireco.
Ellos quieren comprar en el lugar que ocupan, es tierra municipal, pero
existe toda una serie de ordenanzas que prohiben la construcción
en dicha barda por considerarla zona de derrumbe. Lo primero que encaramos
fue conseguir que se los reconociera legalmente como barrio, ya que hasta
el momento dependían de otra Junta Vecinal, que por tener realidades
muy distintas no se ocupaban, ni les interesaba hacerlo. Mas bien, los
atacaba diciendo que en la Barda se refugiaban todos los delincuentes.
Con no poca dificultad, conseguimos que fuesen reconocidos como barrio
Austral.(2)
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- Todas estas situaciones de los distintos barrios las íbamos
tratando en forma simultánea y discutida con cada uno, los miércoles
frente al resto. Esto nos fue muy útil, pues cada barrio se iba
enterando de los avances y retrocesos del otro, se iban conociendo y tomándose
confianza. Alguna vez, se animaban a opinar o recomendar caminos recorridos
por el otro. En definitiva, sin decirlo muy concientemente, ni discursearlo
teóricamente, íbamos construyendo esto de que el destino
de uno estaba ligado al destino del otro. Los éxitos y los fracasos
se compartían. Esto hacía ya la cosa distinta, pues el marco
de contención frente a los fracasos era otro. No desmoralizaba tanto.
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- Cosas duras estaban sucediendo. A la Barda no le vendían en
ese lugar, a la Costa no le quedaba tierra para comprar y el Bella Vista
no podía armar una propuesta atractiva. Para peor a los otros barrios
tampoco les iba mejor, ya que la comisión no se reunía, y
el tema de la tierra no lo quería agarrar nadie. Trabajamos entonces
como espacio de contención, de interpelación, de encuentro
de necesidades que iban apareciendo y de lo posible. Lo posible de hacer,
lo posible de sentir, lo posible de pensar, en un encuadre grupal donde
la palabra comenzó a circular muy tímidamente, más
con la esperanza que en la realidad, para que la verdad no se depositara
en uno solo, sino que fuese una construcción común; pero
bueno, en esto también nos tuvimos que acostumbrar que entre lo
ideal y lo posible hay un largo camino a recorrer donde la omnipotencia
es la gran compañera a abandonar.
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- INTERMEDIO
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- Vale la pena detenerse aquí a evaluar el trabajo realizado.
Han pasado alrededor de seis meses. Cuáles son los logros? Se nos
ocurre tal vez como el más importante haber creado un espacio de
encuentro. Nadie fue rechazado. Algunos encontraron algo y se quedaron,
otros pasaron, otros solos como referencia, pero el lugar está creado.
Existe. Tiene vida, una dinámica y una respuesta a una determinada
necesidad, la repercusión es buena.
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- Subsiste aún mucha desconfianza, mucho ruido en la comunicación,
muchos fantasmas circulando. Esto no es aún un espacio confiable.
Las estructuras se mantienen rígidas y nadie está dispuesto
a ceder nada. Nos habíamos propuesto para recuperar la confianza
proponernos metas pequeñas y logrables, como ser el reconocimiento
de las juntas provisorias. Cada junta reconocida reforzaba la confianza
de todo el conjunto. Cada desalojo postergado, daba más fuerza.
Cada miércoles era una vuelta de espiral en alegrías y disgustos,
en éxitos y fracasos, en temores y corajes, en avances y retrocesos.
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- Los roles son bastantes fijos. En general ellos hablan y opinan poco,
cuando lo hacen es con mucho miedo. El peligro de construir una organización
vertical está latente.
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- Tendremos que trabajar mucho en la horizontalidad. La manera de hacerlo
será revalorizar sus conocimientos, que no son pocos, demostrarles
a ellos mismos que también pueden enseñar, que tienen cosas
para transmitir.
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- LA INTERBARRIAL
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- Nuestras reuniones en el Concejo, las presiones realizadas por los
concejales y una situación de derrumbe en la Barda, coadyuvan para
que comience a hablarse nuevamente del tema tierra en el Concejo Municipal.
Se arma una licitación para ver disponibilidades, oferentes y precios.
En el oficialismo va tomando cuerpo la idea de que la Barda debe ser erradicada
con prontitud.
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- Aparecen así las 34 Ha., las que por precio, ubicación
y características del terreno hacen que sean las elegidas por el
Concejo Municipal para comprar. Esto impacta con fuerza en los barrios
en los que estamos. Hay situaciones de euforia seguidas de grandes crisis.
Cada uno quiere ocupar el primer lugar en la adjudicación. Al mismo
tiempo hay una gran desconfianza a creer en la compra, no vaya a ser cosa
de un nuevo espejismo. Nuestra estrategia es asentarnos sobre la duda,
pero trabajar para superarla. La única posibilidad de creer es que
la tierra este comprada y que exista ordenanza de adjudicación.
El proyecto inicial pone el acento en la Barda, en su erradicación,
por el peligro latente y su costo en vidas humanas. También menciona
como generalidad que existen otros barrios en búsqueda de solución
al tema tierra.
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- Mientras tanto, en el barrio Austral ( ex barda) las cosas no iban
bien. Una vez logrado el reconocimiento de la Junta, dejaron de venir.
Cuando sale la noticia de la posible erradicación de la barda, surgen
una serie de peleas dentro de la junta. Esto es aprovechado por algunos
pícaros funcionarios que pretenden sacar un rédito político
y aprovechando las discusiones logran meter una cuña y romper la
junta en dos, ambas atribuyéndose la representación mayoritaria.
Resolvemos no intervenir, mantenernos al margen, ya que ellos sabían
de nuestra existencia y si consideraban que de algo servía nuestro
espacio, solos acudirían.
- Teníamos que darles tiempo, aún cuando los acontecimientos
hicieran que mucho por esperar no había.
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- La tierra se compra. Vamos tomando conocimiento de esto y en cada reunión
las discusiones se centran en este tema. En principio tratamos de asegurar
la tierra para los barrios 3 Ojos de Agua, 3 de Julio y Quimey-hue. Además
la Barda que venía por decreto. Cada miércoles sin definición
hacía que la tensión creciese y los roces también.
Retrocedíamos a todas las desconfianzas iniciales. El 3 Ojos de
Agua pretendía nuevamente convertirse en el único interlocutor
válido, desconociendo a las organizaciones de los otros barrios.
Deberíamos poner mucho cuidado en cada paso dado en cada palabra,
en cada movimiento. Sentíamos que todo lo construido hasta allí
era muy precario, que no se podían sostener muchas presiones, nosotros
mismos nos sentíamos inseguros y con no pocas dificultades a encarar.
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- Resolvimos entonces, intentar sumar más barrios a la lista de
estos cuatro que ya aparecían como seguros. Primero el Bella Vista,
basado en un desalojo inminente, solicita ser incluido en el proyecto de
compra de tierra con interés social. Luego, la Costa del Ñireco,
que venía con constancia a las reuniones, era el último que
quedaba afuera. Se lo propusimos en una reunión delante de todos
los otros y con mucha emoción y humildad el presidente dijo que
lo iba a tratar en su barrio, pero que de ninguna manera él iba
a sacarle el lugar a los que venían peleando de antes.
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- En todo este proceso los concejales fueron de suma ayuda, ya que eran
ellos los que tramitaban los acuerdos dentro del concejo. Tuvimos el boleto
de compraventa en nuestra manos de la tierra a nombre de la municipalidad.
Luego la escritura. La tierra estaba comprada. Era un hecho que hasta ahora
solo habían sido promesas. Costaba creerlo. Ahora había que
asegurarse que sería para estos barrios. Se comenzaba a dar forma
a la Ordenanza Municipal. Cada reunión era discutida, en algunas
había aplausos, en otras discusiones, mucha esperanza, mucha tensión.
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- Se nos ocurría que la próxima batalla a dar era no solamente
la inclusión de todos los barrios en la ordenanza, sino también
la ampliación de la comisión creada por Ordenanza 187/89,
aquella formada por la comisión del barrio, los concejales , desarrollo
social y el ejecutivo. Ahora impulsábamos la ampliación de
esa comisión al resto de los barrios incluidos en la adjudicación
y lograr así el control de gestión de toda la obra.
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- Este, creemos, fue un momento de mucha importancia, pues podemos decir
que nace formalmente LA INTERBARRIAL. El día antes de que el Concejo
tratase en sesión la adjudicación de la tierra a estos barrios,
hacemos la reunión y analizamos como están las cosas. Hay
dos proyectos a discutir al día siguiente. Uno, impulsado por el
oficialismo, concede la tierra a estos barrios, pero deroga la Ordenanza
187/89 y crea otra comisión de seguimiento desplazando la participación
de la gente de todo control de gestión. El otro era el nuestro,
buscando la mayor participación. Contamos los votos y perdemos por
uno, de un concejal del P.J. que por cuestiones de enfrentamiento político
decide votar junto a los concejales radicales.
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- Discutimos que hacer, y se resuelve en conjunto terminar la reunión
e ir a los barrios a realizar asambleas con el fin de traer al día
siguiente la mayor cantidad de gente posible a la sesión y ver si
la presión alcanza para torcer la componenda ya arreglada.
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- Esto fue muy lindo, pues todos trabajaron para el logro de la reunión
en forma muy cooperativa, Incluso hubo quien fue al barrio del otro para
reforzar la asamblea. Era tarde cuando terminamos con la sensación
de gran inseguridad en el día siguiente. Vale la pena señalar,
que no había costumbre de reuniones, ninguna organización
asentada, gran desconfianza en la gente, indiferencia y muy pocas ganas
de participar en nada.
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- Nos dividimos los barrios con tres vehículos y a la mañana
siguiente comenzamos a movilizarnos. Logramos que fueran al consejo alrededor
de cincuenta personas, lo que nos representaba todo un éxito. La
sala estaba llena y los concejales comenzaban a ponerse nerviosos a medida
que la gente iba ingresando. La presión se hizo sentir. En un momento
dado, el presidente del Concejo propone modificar el temario, pasando a
tratamiento inmediato el tema de las tierras en mérito a que había
mujeres con chicos y no muchos asientos. Todos asintieron. Nuestra presencia
no pasaba desapercibida. Algo para señalar es que muchos de los
que estaban conocían la sala del concejo, no les era extraño,
pues concurrían allí todos los miércoles; esto hacía
que se sintieran muy cómodos en ese lugar. Caminaban, iban y venían
al baño sin preguntarle a nadie y sabían exactamente que
hacer. Nadie podía hablar con los concejales, solo escuchar. Esto
lo sabían. Comenzamos a aplaudir cada intervención que nos
favorecía y a un espeso silencio cada vez que tomaba la palabra
algún concejal contrario. La gente fue escuchando e identificando.
Notábamos con gran alegría que no había confusión.
Sabían exactamente que querían e identificaban a quienes
no estaban dispuestos a concedérselos.
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- Llegó la votación y perdimos 6 a 5. La impotencia y la
bronca recorrió a todos. Algunos gritos, reproches, el concejo entra
en un receso y quienes intentan justificarse son abucheados. No hay confusión
posible. Emprendemos la vuelta. Mucho será lo que hay que conversar.
Nuevas estrategias, pero más allá de todo habíamos
logrado en la Ordenanza que todos lo barrios estuvieran incluidos. Otra
etapa estaba por comenzar.(3)
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- Algunas reuniones después la Barda del Ñireco-Barrio
Austral- se hacía presente para sumarse a la lucha dentro de la
interbarrial.
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- La propuesta desde el poder era clara. Nosotros les compramos la tierra.
Sabemos de sus necesidades. Tenemos las soluciones. Quédense tranquilos.
sigan haciendo la misma vida que hasta ahora. Y sobre todo no se organicen.
Hay muchos que intentarán engañarlos, pero nosotros, padres
buenos, los protegeremos.
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- La interbarrial estaba recién nacida. Resistiría el embate
que se preparaba o esto que se había logrado era una nueva experiencia
de precariedad y frustración?
- El barrio Austral fue el elegido por el poder para empezar. La estructura
municipal creada para llevar adelante este traslado se iba a reunir con
el barrio para trabajar la propuesta y la forma de llevarla adelante. No
se hablaba de los otros barrios, ni tampoco de reconocer esta historia
de caminar juntos.
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- El Austral a su vez, todavía tenía el problema de la
existencia de dos juntas, de las cuales solo una estaba dispuesta a sumarse,
dado que la otra sólo había sido impulsada por la Dirección
de Juntas Vecinales, para destruir toda organización recién
construida.
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- Discutimos en nuestro miércoles que hacer frente a la convocatoria
de la reunión por parte de la Municipalidad. Había distintas
posturas. Ir y ver que decían. No ir y boicotearles la reunión.
Ir y negarse al traslado exigiendo que se les venda allí mismo.
Se nos ocurrió plantear la posibilidad de que a la convocatoria
fuésemos todos los barrios. Dudas, rechazos, curiosidad, silencios.
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- Era un momento de mucha desestructuración. Muchas veces habían
pasado por experiencias de frustración y fracaso, pocas, muy pocas
experiencias de lucha y victoria. Muchas matrices de sumisión, aceptación
de una inferioridad impuesta a sangre y fuego, sometimiento, resignación.
Pero también orgullo de raza, un tanto desvencijado tal vez, pero
orgullo al fin que había que traer a la memoria. Una adaptación
pasiva aprehendida a fuerza de mandatos sociales y relaciones de producción
de robo y despojo continuo y prolongado. Roles impuestos adjudicados y
asumidos sin posibilidad de crítica alguna. Muchas cosas había
ese miércoles arriba de la mesa. Muchos más, en ese juego
dialéctico entre sometedor-sometido, al que seguramente nosotros
mismos no éramos ajenos. Querrámoslo o no, éramos
el poder en esa mesa, porque se suponía que teníamos el saber.
Eramos los cultos frente a la "chusma ignorante". Si caíamos
en la fantasía de creer que con nuestro discurso de "todas
las opiniones son importantes", "las decisiones se toman en conjunto",
"aquí todos somos iguales", podíamos caer en la
ilusión grupal del útero que a todos nos alberga sin discriminación
alguna e igualados para siempre.
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- Resuenan las palabras de Frantz Fanon : "la ciudad del colonizado
es una ciudad agachada, es una ciudad de rodillas, una ciudad revolcada
en el fango...La mirada que el colonizado lanza sobre la ciudad del colono
es una mirada de lujuria, una mirada de deseo, sueños de posesión:
sentarse a la mesa del colono, acostarse en la cama del colono, si es posible
con su mujer. El colonizado es un envidioso. El colono no lo ignora cuando,
sorprendiendo su mirada a la deriva, comprueba amargamente, pero siempre
alerta, QUIEREN OCUPAR NUESTRO LUGAR. Es verdad, no hay un colonizado que
no sueñe cuando menos una vez al día en instalarse en el
lugar del colono".
- Transcurridas algunas horas de discusión, les propusimos hacer
la experiencia de ir a la reunión todos y ver luego sus resultados.
Hubo consenso para hacerlo y entonces planeamos nuestra estrategia. Iríamos
todos los que allí nos juntábamos, nuestra presencia sería
silenciosa, tal cual lo habíamos experimentado en la reunión
del concejo. Solo hablarían los del barrio Austral y el estar nosotros
allí serviría para darles fuerza y respaldo a esta junta
y a sus demandas.
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- Llegamos a la reunión y ya estaban hablando los funcionarios.
Arrancaron con un total desconocimiento del clima grupal. La reunión
era en una escuela primaria. Todos los vecinos sentados en los bancos,
los que sobraban de pie, al fondo del aula. Ellos, todos sentados en el
lugar del maestro con el pizarrón atrás. Nuestra presencia
los alteró, sin lugar a dudas. Invadimos el espacio, la intimidad,
transgredimos sus reglas. Irrumpimos en la reunión haciendo ruido,
mostrándonos y denunciando nuestra presencia como invitados de piedra.
- La reunión transcurrió en un diálogo de sordos.
Dos posturas claramente enfrentadas, dos discursos, sin la más mínima
posibilidad de problematizar la discusión, era una pulseada de poder.
Nadie dispuesto a ceder nada. Desde esta estrategia, la gran perdedora
sería la parte oficial, ya que ellos tenían que convencer
a la gente para que aceptaran sus propuestas, lograr manipularlos nuevamente,
poder conducirlos pasivamente por una serie de "como si participaran".
Al término de la reunión, nosotros habíamos ganado
con coraje, empuje y presencia el reconocimiento oficial de que ésta
era la junta del barrio. Ya nunca más volvieron a insistir en su
división, buscarán lógicamente otras formas, pero
ésta había fracasado. Por su parte ellos intentaron avanzar
con su propuesta citando a otra reunión, quince días después.
La gente salía con bronca, pero con mucha fuerza en continuar juntos.
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- Al miércoles siguiente llegamos con mucho entusiasmo. Evaluamos
la experiencia y armamos una nueva estrategia. Nos organizamos para ir
todos a visitar la tierra comprada, caminarla juntos y compartir una tarde.
- También se resolvió que a la próxima reunión
iríamos otra vez todos. Retrabajamos algunas cosas que se habían
dicho en la reunión. Una era que ya desde la siguiente vez se iba
a trabajar por grupos pequeños, para poder participar mejor y otra
era que el barrio tendría que elegir dos delegados que los representen,
que no fueran de la junta vecinal, para que estuviera garantizada la participación
de todos los vecinos.
- La propuesta era clara, en los grupitos pequeños la manipulación
era más fácil. Si tomamos en cuenta que en los barrios hay
muy poca participación, los pensamientos muy rígidos, no
hay ejercicio de diálogo y búsquedas de acuerdos, divididos
en grupos era mucho más fácil descubrir su vulnerabilidad,
crear fisuras y lograr el doblegamiento al poder. La elección de
nuevos representantes, era otro intento de desconocer lo existente, la
historia, la organización propia.
- Resolvimos ir nuevamente todos, elaborar un documento que sería
leído por uno de la junta del barrio donde sosteníamos el
derecho a ser reconocidos como interbarrial, reconocimiento de nuestros
dirigentes y reconocimiento de sus asesores, o sea, de los dos organismos
que ayudan en esto: el Centro Mapuche y la Comisión Diocesana de
Migraciones.(4)
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- Transcurrida la reunión, se los vio irse muy preocupados a los
funcionarios, con la clara sensación de que no avanzaban nada. Un
sociólogo contratado por ellos,se había unido a nosotros.
Era un lugar muy difícil de sostener. Tomamos los recaudos para
cuidarlo mucho, darle un ámbito donde podamos revisar permanentemente
su lugar, su propuesta y su postura en la que estaba integrada la nuestra
y en la que debería poner cosas de la Municipalidad, si es que aceptábamos
que él siguiese cumpliendo ese rol. La gente por otro lado, al salir
de la reunión, se iba con la sensación de haber perdido el
tiempo, de que esto nada servía. Estaba lejos de las disputas de
poder, no le interesaban, sus problemas, sus necesidades eran otras y de
éstas nadie se ocupaba. Esta pulseada era desgastante, si no se
producían algunos cambios pronto, corríamos el riesgo de
que la lucha por el poder fuese entre la municipalidad y el grupo de apoyo,
quedando la gente de los barrios como la mortadela del sandwich.
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- Por suerte, la tarea del sociólogo fue clave. A través
de él, pudimos flexibilizar posturas y lograr que la municipalidad
confeccione un itinerario de reuniones incluyendo a los otros barrios,
cosa de que todo el peso no recayese sobre la Barda.
- y propusimos consensuar a través de reuniones en cada barrio,
qué cosas se nos hacían imprescindibles exigir para el traslado.
Surgen así cinco puntos reivindicatorios que serán nuestra
bandera unificada en todas las reuniones de todos los barrios. Nadie se
moverá de donde está si en las 34 has. no hay AGUA, LUZ,
CALLES ABIERTAS, BOLETO DE COMPRAVENTAS Y REPOSICION DE LAS ROTURAS QUE
OCASIONA EL TRASLADO. También logramos cierta iniciativa. En la
Barda la próxima reunión, no sería en la escuela fuera
del barrio sino en el propio barrio y conducida por la junta. Esto marcó
el quiebre. Cuando llegamos los dos asesores que íbamos a esas reuniones,
ya estaban los de la municipalidad y mucha gente del barrio.La reunión
fue en un templo evangélico, en medio de las casas de los vecinos,
quienes ocupaban los asientos, en el frente se ubicó la junta y
allí nos invitaron a nosotros y en el fondo, junto a la puerta,
quedaron los funcionarios municipales. Al comenzar la reunión, la
presidenta aclara que siendo invitados de ellos, tenemos derecho a la palabra.
La reglas del juego son otras, la ofensiva municipal fue frenada. Para
poder avanzar deben reconocer a un interlocutor por momentos inorgánico,
incoherente, torpe para expresarse con palabras, pero con una convicción
y fortaleza que ellos jamás hubiesen imaginado.
-
- A partir de aquí nada fue igual. En todas las otras reuniones,
que contaban con la presencia de la Interbarrial, tuvieron que acomodar
el discurso, unificarlo, ceder prácticamente a todas nuestras demandas,
reconocer a las juntas como sus interlocutores y hasta llamar interbarrial
a la comisión formada para trabajar con ellos; solo los asesores
quedamos en discusión y no era evidentemente lo más importante.
-
- La interbarrial no solo había nacido, sino que ahora tenía
carta de ciudadanía. Llego para quedarse y aunque esto no es definitivo,
pues queda aún mucho camino por recorrer, la experiencia es válida.
-
- Ha concluido un año de trabajo. La experiencia continua, pero
es un momento oportuno para realizar un recorte y ver de evaluar hasta
aquí. Se consiguió la tierra, 34 ha. municipales, con todo
por hacer, pero compradas. Se consiguió también la inclusión
de estos 6 barrios en la prioridad de compra. Logramos una mínima
organización, recorrer con un grupo de vecinos todo este proceso.
Tener la constancia durante un año con una frecuencia semanal y
con personas estables, de soñar, enojarse, pensar, sobretodo comunicarse.
-
- Estamos apenas en el comienzo, la tierra pudo ser un buen punto de
partida, pero si no se modifican las condiciones de producción,
lo demás será una ilusión. Será una nueva villa
de pobreza, despojo, de sometimiento. Más prolija, eso sí,
con calles y una urbanización planeada, pero que poco a poco irá
perdiendo su fisonomía y se reciclará en otro espacio clamante
de justicia.
-
- Cuando recorremos los barrios, vemos que muchos ya están entregados,
toda su forma de vivir es en función de la entrega. Vida cotidiana
que transcurre entre el alcohol y el sueño, sin alcanzar en el medio
acto humano conciente y dignificante.
-
- Este grupo impactante por lo doloroso de su presencia no es el más
abundante, pero sí son los portavoces del conjunto. Han sido sin
lugar a dudas, los más débiles, los que no han podido soportar
el monto de angustia que les ocasiona tantas necesidades frustradas o reprimidas.
-
- Veamos entonces al conjunto. La mayoría no tiene trabajo fijo,
tampoco son de oficio. Hoy trabajan en la construcción, mañana
son lavaplatos, ayudantes de cocina o jardineros, cortadores de leña
o simplementes changas. Los oficios como " reciclador de basura"
son negados, ocultados, por ser éstos desde los mandatos sociales
caratulados como vergonzantes.
- Si las condiciones de producción son determinantes en la constitución
de los sujetos, aquí vemos que está establecido que el rol
que cumplen es el de ser mano de obra sobrante, solo para ser usada en
caso de necesidad y de escasa valoración por quienes solo recurren
a ellos en forma intermitente o como oportunidad de remate. Es indignante
verlos en algunas esquinas de nuestra ciudad, parados, esperando que pase
alguno a quien vender su fuerza de trabajo y compasión. He visto
llegar a sus contratantes y con las manos indicar cuantos necesita. Corren,
se empujan, sonríen, cordialmente muestran su predisposición
al trabajo. La mirada del ocasional patrón los recorre, eligiendo
los mejores machos, los de más rinde. Y luego, el regateo. Piden
tanto, ofrecen menos, al final todo se arregla y parten felices porque
ese día habrá comida en casa.
-
- Esta es la gente de estos barrios, de ellos estamos hablando cuando
nos referimos a comprar un lote, a armar un barrio. Y con qué? Y
esta pregunta no abarca solo lo material. Cuál es el mundo interno
de toda esta gente que arrastra desde generaciones anteriores el mandato
social de ser los seres sobrantes, los de uso estacional, los que no tienen
derecho a vivir diariamente, porque no están considerados en ninguna
estructura de producción?
- ¿Cómo hacer para descubrir sus reales necesidades? En
que lugares han debido esconder, reprimir, negar permanentemente para seguir
viviendo? cuáles son las matrices que tienen frente al poder, el
dinero, el placer, a la solidaridad, etc? Los hemos visto mostrarse durísimos
con sus compañeros más débiles y es porque no pueden
permitirse el lujo de tener compasión, simplemente no pueden mostrarse
sintiendo. Y sin embargo, Cuánto sentimiento tienen, cuánta
compasión! Pero es tan fuerte el rol asignado.
-
- Su rol social es el de afear, para que otros brillen. El de dar compasión
para que otros puedan lavar sus conciencias. El de ser vagos, para que
otros valoricen el trabajo. El de ser pobres para que otros sean ricos.
Es el juego dialéctico, pero congelado, sin movimiento, hecho estereotipo
y enfermedad social. Son el bronce del antiprócer que emerge mostrando
la otra cara de la hazaña, la del conquistado que engrandece al
conquistador.
- Otra de las cosas que marca su vida cotidiana, es la relación
con el fuego. Sin él no hay calor ni alimentos cocidos. Tan vital
como para nosotros, pero el costo para tenerlo es muy distinto. El combustible
más usual es la leña. Comprarla sale alrededor de 25 dólares
el metro. Esto, con mucho cuidado alcanza para una semana. Pocos son los
que pueden comprarla. Algunos, los que han logrado cierto status, merced
a un trabajo estable o a algún oficio, tienen cocina a garrafa y
estufa a leña. Los más, tienen un tacho con una puerta hecha
en casa y otra abertura para los caños del tiraje. En él
se cocina y se calienta. Generalmente son precarios, por lo que el tiraje
no funciona bien. El humo entonces, invade las paredes, se instala en el
techo tiñendo de negro e impregnando todo, ropa, piel, cabellos,
con un olor característico, familiar y fácilmente reconocible
cuando viajamos en colectivo, estamos en una cola o una sala de espera.
Es marca y denuncia de quienes son y como viven.
- El conseguir leña, es entonces una tarea diaria. Hacha al hombro
con dos bolsas de arpillera atadas en el mango, parten en forma indistinta
mujeres, hombres o niños a conseguirla. A veces vuelven con algún
tronco, otras con ramas gruesas y otras solamente con neneos. Si hay lluvias
o nieve, la tarea se ve interrumpida hasta que mejore, entonces la vida
se vuelve más dura aún. Es factible que estén acostados
todo el día aduciendo sentirse mal, cuando en realidad lo que sucede
es que no hay que comer ni con que calentarse.
-
- No podemos dejar de señalar algunas cosas que hemos visto de
su religiosidad. Hay un sincretismo muy vivido, mezcla de dios europeo
traído por los conquistadores españoles con el dios de sus
padres, NGENECHEN. Además, está el más moderno de
todos, es el dios del reino del norte, del nuevo imperio, el dios de las
sectas, el electrónico, el de las curaciones milagrosas.
-
- Para aquellos descendientes de mapuches, la pérdida de la tierra,
es el desarraigo clave de su historia. Para el chileno, añorar su
tierra se convierte muchas veces en un dolor insoportable. Las sectas,
con su promesa en el más allá, donde todo se restaurará,
con la exigencia de que aquí hay que pagar las culpas, de que el
sufrimiento es la responsabilidad adquirida por nuestro comportamiento
y que vanos son los esfuerzos por modificar nada, hacen que la angustia
por la pérdida se convierta en alienación que calma. El templo
evangélico se convierte entonces, en el lugar donde grupalmente
se construye en forma de canto y rezo, esa estructura melancólica
en la que asume todo lo malo como propio, cargándolo de culpa, desvalorización
y autoreproche.
- Por su parte, la iglesia católica tampoco da estructuralmente
respuestas positivas. Nuestro desafío consiste en mostrarles a un
dios comprometido con su cotidianeidad, con sus necesidades y sus luchas.
Que EL MAS ALLA se construye en EL AQUI Y AHORA. Esto no es fácil,
porque el contexto general de la iglesia no ayuda en nada. Su misión
está desdibujada. Su solidaridad en la que Jesucristo aparece con
nitidez, está mezclada con grandes cantidades de paternalismo desmovilizante.
El discurso y la práctica aparecen en muchos momentos esquizofrénicos.
-
- Hay momentos y lugares en que el discurso de las sectas y la Iglesia
Católica se asemejan a lo que señala Fanon : "Por eso
hay que poner en el mismo plano al DDT, que destruye los parásitos,
transmisores de enfermedades, y a la religión cristiana, que extirpa
de raíz las herejías, los instintos, el mal. El retroceso
de la fiebre amarilla y los progresos de la evangelización forman
parte de un mismo balance. Pero los comunicados triunfantes de las misiones,
informan realmente acerca de la importancia de los fermentos de enajenación
introducidos en el seno del pueblo colonizado. Hablo de la religión
cristiana y nadie tiene derecho a sorprenderse. La Iglesia en las colonias
es una iglesia de blancos, una iglesia de extranjeros. No llama al hombre
colonizado al camino de Dios sino al camino del blanco, del amo, del opresor.
Y como se sabe, en esta historia son muchos los llamados y pocos los elegidos".
-
- Llegamos al final del año y nos sentimos confundidos. Por un
lado hemos conseguido cosas increíbles. Que se hayan animado a enfrentar
el poder, que hayan tenido constancia durante un año para venir
y pensar juntos, haber entablado un vínculo desde realidades, vivencias
y cotidianeidades tan distintas. Se han comenzado a relacionar, a organizar,
a reconocerse, que no es poco. Pero también nos agobia ver su calidad
de vida, la poca posibilidad de lograr cambios estructurales serios y profundos.
Se nos mezcla la fuerza dinamizadora que nos da la bronca y la indignación,
con la parálisis que provoca la angustia y la impotencia ante tanto
despojo consumado y continuo. Nuevamente nos llega el eco de Fanon: "El
problema teórico importante es que en todo momento y en todas partes
hay que hacer explícito, desmitificar, suprimir el insulto al hombre
que es en sí. No hay que esperar que la nación produzca nuevos
hombres. No hay que esperar que, en perpetua renovación revolucionaria,
los hombres se transformen insensiblemente. Es verdad que estos dos procesos
son importantes, pero hay que ayudar a la conciencia. La práctica
revolucionaria, si quiere ser globalmente liberadora y excepcionalmente
fecunda, exige que nada de insólito subsista. Se siente con singular
fuerza la necesidad de totalizar todo, de ser responsable de todo".
-
- En un año de trabajo, nosotros tampoco somos los mismos. El
estar en contacto con esta realidad en forma diaria, el compromiso con
ella, el reconocer con nombre y apellido a cada uno de estos empobrecidos,
el poder ir leyendo los acontecimientos de su cotidianeidad, hace que no
podamos hacer un análisis solamente racional. Están nuestros
afectos jugados en esto. Tampoco se trata de una teoría de la pobreza.
Estamos construyendo una experiencia con los más despojados en una
práctica social mutuamente modificante. Tampoco somos los mismo
ante el resto de la comunidad. Mientras solo los proveíamos de documentos
para extranjeros, la valoración de nuestra tarea era asumida por
el poder oficial. Ahora, somos resentidos disfrazados de trabajadores sociales.
Recuerdo lo que decía Dom Helder Cámara: "Cuando daba
de comer a los pobres era un gran hombre, cuando empecé a preguntarme
porqué tenían hambre, fui comunista".
- Es la hora de trabajar nuestras propias pérdidas, nuestros miedos
a esas pérdidas. Los espacios que creímos seguros y eran
solo fantasías omnipotentes, sueños de liderazgo, compañeros
que abandonan, incomprensiones e incomodidades propias del compromiso.
- Es descubrir que no solo la gente de los barrios ocupa lugares precarios,
sino que el compromiso de revisar permanentemente nuestra práctica,
nuestra cotidianeidad, el lugar a ocupar en el tejido social, es una construcción
permanente. No hay espacios construidos para siempre, hay en cambio sí,
espacios recreados cotidianamente. Hemos dado algunos pasos, sin ninguna
duda, tendremos que repensar la utopía, el imposible, para seguir
construyendo esta posibilidad de encuentro y transformación.
- Mas que nunca nos resuena la frase de Pichón Riviere: "CONSTRUIR
UN PROYECTO ES PLANIFICAR LA ESPERANZA".
-
-
- ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE LA METODOLOGIA UTILIZADA
-
- Cuando decidimos convocar a quienes tuviesen problemas con la posesión
de la tierra, teníamos muy claro que la demanda era sentida y que
acudirían solos, en pequeños grupos o como barrios, sectores
ubicados en la periferia de la ciudad.
- Era el resultado, sin ninguna duda, del acercamiento previo; de la
recolección de datos; del conocimiento de la realidad en la que
vamos a operar. Habíamos indagado las necesidades de estos sujetos,
como se habían originado, sus causas y sus efectos. Ahora teníamos
una hipótesis de trabajo: LA TIERRA ES UNA NECESIDAD SENTIDA.
-
- Estábamos preparados para realizar la crítica de la cotidianeidad,
de las condiciones concretas de existencia de un sector social para quienes
el orden social establecido determina donde y como deben vivir. El despojo
está naturalizado, institucionalizado y la adaptación pasiva
o activa frente a él, será el objetivo final de nuestro trabajo.
-
- Vimos también que no fue casual nuestra elección por
el despojado. La resonancia de nuestros propios despojos, de su intenso
y amargo dolor, de la parálisis y resignación que esto genera,
configura nuestra verticalidad. El sentirnos parte de una generación
despojada de ilusiones, proyectos historias y vidas nos hizo sentirnos
intensamente solidarios con quienes viven esa situación por generaciones
y nos daba la comprensión visceral de esta realidad en la que nos
comprometemos y por la que optamos.
-
- La constitución de un primer grupo con la mayor heterogeneidad
posible, pero centrados en un eje temático común: la tierra.
-
- No todos los que concurrieron se quedaron, trabajar desde un grupo
significa estar dispuesto a socializar la propuesta, no ocupar siempre
el mismo lugar, correrse de la demanda individualista. No todos están
dispuestos a hacerlo, no todos pueden hacerlo debido a matrices muy rígidas
instituidas desde el modelo aprehendido. En todo caso la opción
estaba planteada. Toda elección, tiene un riesgo y un compromiso.
Era la condición necesaria para poder avanzar.
-
- Si bien no consideramos viable la conformación de grupo operativo,
tomamos mucho de sus elementos. Instalamos un encuadre, que fuimos ajustando
en la marcha y a medida que el grupo se iba conformando. Todos los miércoles,
en el concejo Municipal, de 19 a 23 Hs. Esta elección de lugar,
horario, momento informativo, registro y coordinación, trabajar
con los emergentes, fueron productos de una construcción grupal
que la práxis posterior demostró eficazmente operativa.
-
- Los ruidos en la comunicación era otro de los presupuestos con
lo que partíamos. La historia construida en estos barrios está
plagada de malentendidos, rumores, mentiras, fantasmas sostenidos desde
el poder, supuestos, etc. Este es un mecanismo instalado y bien aceitado
y utilizado para sembrar la desconfianza, la desunión, boicotear
la solidaridad, por quienes pretenden utilizarlos politicamente o por quienes
desde una mirada idealista en las ciencias sociales los convierten en cobayos
de laboratorios para fundamentar teorías sobre la marginalidad o
la falta de conciencia del lumperío. Trabajar mucho la comunicación,
lo obvio, no suponer nada, elaborar permanentemente la sospecha fue la
estrategia elegida.
-
- Nos propusimos trabajar a dos niveles. Un primer nivel era el de las
reuniones fuera del barrio. La elección del Concejo Municipal como
lugar de encuentro, nos pareció importante, porque es en este lugar
donde se toman las decisiones políticas y para que en un proceso
corrector se fuese desmitificando un modelo de hacer política y
develando los intereses que se mueven atrás de cada proyecto.
-
- Otra elección importante del trabajo en este nivel, fue el que
tengan que salir del barrio. Esto les daba la posibilidad de poder conectarse
con otra realidad, ver otras experiencias e ir visualizando que el despojo
no se realizaba únicamente con ellos ni eran los únicos que
sufrían las graves consecuencias que esto acarrea. Nos proponíamos
ampliar la mirada. Poder entre todos reconstruir el escenario donde transcurre
nuestra cotidianeidad. Compartir los espacios, el tiempo y el ritmo para
poder así comenzar a construir una crítica a la forma de
adaptarnos a esa cotidianeidad.
-
- El segundo nivel de trabajo no podía ser impuesto. Era una construcción
a la que debíamos llegar. Consiste en poder verlos en su propio
hábitat, compartir con ellos sus relaciones cotidianas, observar
sus condiciones concretas de existencia. Para llegar a eso debíamos
primero ser significativos para ellos, lograr que nos invitaran al barrio.
-
- Esto lo decidimos así, porque permanentemente son avasallados
en su intimidad, de la que forma parte su barrio. Una de las condiciones
fundamentales que creemos debe tener un investigador, es el de ser respetuoso
del observable. No podíamos invadir y debíamos bancarnos
el tiempo de construcción de un vínculo y la libertad para
invitarnos a compartir su vida cotidiana. Algo que fuimos aprendiendo es
que la realidad es, sin lugar a dudas, dialéctica y a medida que
íbamos compartiendo su cotidianeidad, ellos también se iban
interesando y metiéndose en la nuestra.
-
- Construir este grupo desde el ECRO PICHONIANO, significó hacer
explícita una necesidad, la que en esa constelación necesidad-
satisfacción, determina la tarea: lograr la tierra. La constancia
de tiempo y espacio les posibilita la interacción y articulados
por su mutua representación interna construir un vínculo
adjudicando y asumiendo roles, lo que les permite un aprendizaje: "unidos
tenemos más fuerza", una adaptación activa de la realidad,
":no nacimos pobres porque sí, nos hicieron", un transformar
y transformarse operando sobre el escenario concreto de su cotidianeidad,
horizonte de toda experiencia humana.
-
- Nuestro desafío actual es lograr la transferencia de la experiencia
humana de este grupo al conjunto del barrio. La creación de nuevos
espacios de encuentro, reflexión y aprendizaje que vayan conduciendo
a un mayor protagonismo de los sujetos, quienes pudieron acceder a su propia
necesidad: la tierra. Conocer esa necesidad los llevó a reconstruir
su historia de despojo, apropiarse de ella significará no dejarse
volver a engañar, satisfacer su necesidad es haber logrado que se
compre la tierra. Todo esto fue posible, porque no lo hicieron solos, sino
que configurando un vínculo con otros pudieron llevar adelante un
proceso de transformación.
-
- En el horizonte, ya aparecen las nuevas necesidades: "la posesión
de la tierra solo es posible en la medida que se modifiquen las relaciones
de producción". Las experiencias en América latina de
reformas agrarias que no pudieron o no se atrevieron a modificar radicalmente
las relaciones de producción, terminaron en rotundos fracasos.
-
- Una nueva vuelta de espiral, nuevos desafíos productos de nuevas
necesidades, conciencia crítica que no se congela en una lectura
de la historia, realidad dinámica nunca acabada. Hará que
sostener nuevos espacios de reflexión y protagonismo que conduzcan
a nuevas acciones transformadoras. Los despojados han irrumpido en el escenario
cotidiano de Bariloche. Podrán detener este proceso creador, difamarlo
o negarlo, pero algo más o menos trascendente sucedió. Me
gustaría terminar recordando lo que Ana Quiroga dice en su artículo
Psicólogos sociales, Para qué? ..." El estado es un
instrumento de las clases dominantes. La organización social de
la salud, frente a las normas vigentes de lo sano y lo enfermo, que condensan
la ideología dominante, frente a las instituciones que expresan
los intereses de esas clases la pregunta es, como se ha señalado
acá: salud para quienes. La respuesta: salud para el pueblo. Y para
que esto pueda darse, el psicólogo social debe trabajar en el replanteo
de la organización social de la salud. Salud para el pueblo implica
salud por el pueblo. Con esto se identifica la promoción del protagonismo,
de la conciencia crítica, del desarrollo de nuevas formas de organización
de la salud y distintos aspectos de la vida comunitaria. Y esto requiere
de nosotros no sólo que conozcamos a ese pueblo y sus necesidades.
Significa que encaremos nuestro trabajo como una tarea colectiva, en una
unidad del enseñar y el aprender. Requiere de nosotros una transformación
ideológica profunda, que implica la certeza, la convicción
de que es el pueblo el sujeto de la conciencia crítica y de la historia.
para poder cumplir nuestro rol sosteniendo como técnicos espacios
para el protagonismo y el reconocimiento de la necesidad. Es preciso, como
actitud psicológica, el abandono de las fantasías narcisistas
y mesiánicas de la hazaña personal y creer honda y consecuentemente
en el trabajo colectivo, en la infinita creatividad, potencialidad y riqueza
de la tarea grupal, institucional y comunitaria. Solo así podremos
dejar las palabras y pasar a la acción transformadora."
-
-
- BIBLIOGRAFIA CONSULTADA.
-
- - ENFOQUES Y PERSPECTIVAS EN PSICOLOGIA SOCIAL. ED 5
A. QUIROGA. La Constitución de lo subjetivo. Rol de las necesidades.
Pag.39 y ss.
- - Para trabajar el tema de la Investigación: INICIACION
A LA METODOLOGIA DE LA INVESTIGACION EN CIENCIAS SOCIALES. ED. 5 J. Racedo.
- - LA INVESTIGACION-ACCION. UNA VIEJA DICOTOMIA. Varios.CELATS-1983
ed. Humánitas.
- - CRITICA DE LA VIDA COTIDIANA. A. QUIROGA J. RACEDO
ED. 5
- - EL CONCEPTO DE GRUPO Y LOS PRINCIPIOS ORGANIZADORES
DE LA ESTRUCTURA GRUPAL EN EL PENSAMIENTO DE ENRIQUE PICHON RIVIERE. ENFOQUES
Y PERSPECTIVAS... A. Quiroga
- - EL SUJETO EN EL PROCESO DE CONOCIMIENTO.
- - Enfoques y Perspectivas.
- - Para introducirse en este concepto.
- - CONVERSACIONES CON ENRIQUE PICHON RIVIERE SOBRE EL
ARTE Y LA LOCURA. Vicente Zito Lema Ed. 5 Pag. 110
- - LA FORMACION DE COORDINADORES DE GRUPO EN LA ESCUELA
DE PSICOLOGIA SOCIAL DE BS. AS. FUNDADA POR ENRIQUE PICHON RIVIERE Pag.
155 y ss. Enfoques y Perspectivas...
- -PSICOLOGIA DE LA VIDA COTIDIANA Ed. 5 E.P.Riviere y
Ana Quiroga
- - TEORIA DEL VINCULO Enrique Pichon Riviere Ed. N.Vision.
-
-