S.I.D.A. Características clínicas de pacientes inmunodeprimidos: prevención
 
 
 
Dentro de la psicología, existen muchas líneas teórico-clínicas. Como también, dentro de lo conocido como "psicosomática". Entre estas últimas, algunas prosiguen estableciendo relaciones de causa-efecto. Otras, a priori, establecen que solo algunas personas o un indeterminado porcentaje de enfermedades son psicosomáticas. Sin embargo, es importante reflexionar sobre dos cuestiones. Una, nuestra tendencia a denominar como carente de significado aquello que no comprendemos. Y la otra, la frecuencia con que se categoriza como carente de sentido al síntoma que por consenso, o por padecimiento personal, suele vinculárselo sólo con un virus, tipo de comida o la genética.
A partir de una particular línea de trabajo consideramos que todas las personas constituímos una unidad psicoorgánica. Y que el atributo de 'corporal' o 'psíquico' depende del modo de percepción de la conciencia del observador (48). Ante distintos especialistas, el paciente es el mismo, pero cada uno de ellos percibe los trastornos desde su ángulo de trabajo. Mientras tanto, para el interesado, sus procesos trastornados descriptos por los observadores como psíquicos u orgánicos, están cargados de sentido. Pues, están en juego 'importancias' vinculadas con su biografía, su contexto y actualidad.
De manera que, desde esta línea de investigación y trabajo, tenemos en cuenta cuál es el órgano o sistema alterado, desde cuándo sufre, qué vicisitudes atravesó y atraviesa en su vida, la historia de enfermedades propias y familiares, porqué cree que entró en crisis, porqué supone que no pudo manifestar sus problemas de otra manera (281). Además, consideramos qué tipo de alteración 'orgánica' el individuo padece. Pues, en el caso del sistema inmunitario, se requiere diferenciar qué procesos están comprometidos según se trate, por ejemplo, de inmunodeficiencia, crecimientos tumorales, lupus eritematoso sistémico o alergias.
Ahora bien, a partir de lo anterior, desde hace unos años me aboqué a profundizar en las diversas investigaciones sobre los procesos inherentes al Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) (27 ;28 ;29 ;30 ;31 ;32 ;33 ;34 ;299). En parte, porque no comprendía que se usaran como sinónimos anticuerpos anti-HIV y S.I.D.A (Ac=Sida). O que mediante algunos tests (Elisa, Western Blot) que solo constatan anticuerpos, se le afirmara a los pacientes la presencia del HIV, o que se publicitara que los mencionados tests 'diagnostican SIDA' (30 enfermedades oportunistas). Además, la atención clínica de personas 'HIV+' me llevaba a estar informada y actualizada sobre las diferentes investigaciones que provenían de países con recursos económicos para realizarlas. Y a su vez, lo anterior me acercaba a la convicción de que todos tenemos que trabajar en términos de prevención. En parte, con aquellos pacientes que, sufriendo de menor inmunodeficiencia (denominadosHIV+), pueden padecerla en mayor grado (Sida). Pero además, con adolescentes y adultos que, por biografías y crisis semejantes a personas denominadas 'HIV+', pueden eventualmente disminuirle las defensas inmunitarias. Fue así que, al mismo tiempo que me actualizaba en inmunología e inmunopatología, durante los tratamientos se me iban iluminando las características familiares y de vínculos que sintetizaré. Sin embargo, fruto de mi obvia inexperiencia en el ámbito de la medicina y de que todos los trabajos científicos sólo presentaban dibujos del retrovirus, subsistía en mí el deseo de ver 'un HIV' mediante microscopio. Durante el transcurso de 1997, medios periodísticos de España (79) confirmaban que el retrovirus en cuestión nunca había podido ser aislado. Dicho de otro modo, sólo se constatarían partículas semejantes a un retrovirus, y además, no habría comprobación de si las mismas están o no desprovistas de otras contaminaciones (73 ;157 ;169 ;278). Al mismo tiempo, leía que desde Inglaterra y España había quienes ofrecían una 'recompensa' al profesional que pudiera mostrar una fotografía del retrovirus aislado científicamente, o sea, fuera de la célula infectada (79). Aquello que creía una ingenuidad de mi parte, comenzaba a evaluarlo de otro modo. Prosiguiendo por mis medios con la investigación, siempre mediante banco de datos de la Biblioteca Central de Medicina de Buenos Aires, a mediados del 97 -vía Internet- encontré un trabajo (escrito en colaboración) de una importante investigadora del Instituto Pasteur de Paris. Denominaba al HIV como "virus parásito invisible"(130). En pocas palabras, de todas las 'presunciones' (60,61) publicadas en revistas especializadas, parece ser que efectivamente, la única certeza son diversas alteraciones de las células del sistema inmunitario. En este sentido, muchos polemizan que no es lo mismo comprobar partículas tipo retrovirus en un sistema trastornado por múltiples fenómenos, que hablar del retrovirus aislado como corresponde científicamente. Lo anterior, naturalmente, tiene toda una trascendencia para los pacientes. Pero también para nosotros, los profesionales de la salud. Porque implica un cambio de postura (29). Dentro de la psicología, más allá de la línea teórico-clínica que cada uno sustente, la práctica con pacientes, sean propios o de otros colegas que consultan en supervisiones, nos muestra que los diagnósticos gravitan de muy variadas maneras en quienes suelen adoptar un papel pasivo o sometido al consenso de que se trate. Asimismo, sabemos que durante los tratamientos, en el campo de juego de nuestro encuentro con los pacientes, se evidencian las experiencias familiares y extrafamiliares. Las positivas se harán presentes como confianza y motor del tratamiento. Mientras que, aquellas nunca elaboradas se 're-presentarán' a fin de intentar ser elaboradas. De modo que, con partículas representativas de un retrovirus o no, desde nuestro ángulo laboral nos interiorizaremos de las vicisitudes afectivas 'antes' y 'durante' la menor o mayor baja de defensas. Y a su vez, entenderemos que los procesos comprometidos en la menor o mayor inmunodeficiencia adquirida, incluso antes de que se manifiesten partículas tipo retrovirus, 're-presentan orgánicamente' sus específicos equivalentes 'psíquicos' dentro de la biografía y de los vínculos actuales de quienes sufren la inmunosupresión.
Desde esta línea de trabajo, en primer lugar, tenemos presente que los 'agentes' del SISTEMA INMUNITARIO custodian la identidad del organismo. Y que, según se encuentren con 'familiares' o con 'extraños', mediante un interjuego genético y celular practican tolerancias e intolerancias adecuadas (92). En segundo lugar, debemos considerar las LINEAS DE INVESTIGACIÓN ACERCA DEL SIDA. Las cuales, en base a una extensa y fundamentada bibliografía, podemos sintetizar de la siguiente manera :
1) virológica : describió el encuentro entre un retrovirus llamado HIV y los linfocitos TCD4 como "seducción y destrucción", o 'de marcada promiscuidad' (175). Tiende a centrarse, mediante modelos matemáticos, en experiencias en laboratorio, en partículas denominadas HIV y/o en conteo de TCD4 (60 ;61 ;75 ;88 ;139 ;148). Sin embargo, desde diferentes investigadores ésto está siendo cuestionado. Sintéticamente : a) porque se duda de que suceda 'in vivo' lo mismo que 'in vitro' (8,18,41,53,58,95,139,195,232,283,290) ; b)porque la red inmunitaria es más extensa (53,54,55,56,57, 58, 66). c) porque más importante que el número de CD4 es si las células tienen alterada o no su función (55); justamente, se constata que los TCD4 tienen alteraciones en la función memoria antes de su disminución (53,54,55,56,57,58) ; d)porque, en base a personas expuestas y no contagiadas, quienes parecen controlar a las partículas HIV son otros 'guardianes' conocidos como linfocitos TCD8 (8,17,35,53,54,119,133,138,209,232,233,251,295); e)porque la 'medición' en sangre periférica puede no ser representativa de lo que acontece en otros 'compartimentos' del organismo (8,41,74,100,292,297). Por éstas y otras cuestiones asociadas, desde la línea virológica se admite que medir "carga viral...no es centralmente importante en la patogénesis". Sólo lo es "como medida relativa de replicación viral y matanza celular" (61). Sin embargo, ésto último también es reconocido como una 'presunción' (61). Y, explicitan la "pequeña duda de si determinar la carga viral es una herramienta útil, además del conteo de linfocitos CD4, en la administración clínica de pacientes infectados por HIV-1" (148). Es más, además de sus efectos tóxicos, como ya lo advierten los prospectos de los antirretrovirales, se admite que la resistencia 'natural' de las partículas HIV a ellos "es un gran problema práctico" (8,11,68,69,75,127,128,198,204,206,210,212,223,268, 269). Después de todo lo esbozado, sin embargo, desde esta línea de investigación se prosigue afirmando que la presencia de Anticuerpos.anti HIV, indica que el HIV seguro que está presente, y que 'todavía no', pero tarde o temprano 'será SIDA' (65 ;148).
2) inmunológica : enfatiza el estado del sistema inmunitario, los procesos comprometidos en la menor o mayor inmunodeficiencia, antes del diagnóstico 'HIV+' y/o de la evidencia de mayor alteración (enfermedades oportunistas). Tiene en cuenta a aquellas personas que aunque expuestas no se contagiaron partículas retrovirales (53,54,55,56,57,58); o a quienes mantienen su sistema competente, pese a las partículas o a escasos linfocitos TCD4 (8,17,35,53,54,119,133,138,209,232, 233,251,295). Asimismo, explicita que cerca del 90% de partículas HIV son defectuosas y no infectantes (8,9,53,174,175,213,248,268,276). Y como ya mencionamos, comprueba que el rol protagónico para controlar partículas lo tendrían los linfocitos TCD8+, en vez de los TCD4. También, desde diferentes países constatan que las personas inmunodeprimidas sufren de un desequilibrio entre 'señales de muerte' (conocidas como 'apoptosis') y señales de 'supervivencia' celular.En otras palabras, habría una desregulación de señales de vida y de muerte. Esto, regulado genética y celularmente, llevaría a que las células guardianas de la identidad del organismo se suiciden ante una 'carencia de estímulo de sobrevida' (7,8,9,10,24,78,129,131,132,227,266,267,271,276,293). Incluso, se refieren a un probable 'asesinato fratricida' entre células T vecinas (8,9,132,210,223), denominado por algunos 'beso de la muerte' (62). Todo lo anterior, parece ir llevando a que cada vez sean más los investigadores que advierten que no se puede seguir pasando por alto la incidencia de cuestiones tales como : desnutrición y malnutrición (126,164,230,234,247,248), consumo de cualquier droga que deprima al sistema inmunitario, incluso alcoholismo y tabaquismo (21,84,126,224), variedad de líquidos seminales (126), medicamentos que participan en desórdenes de las mitocondrias y que llevan tanto a la alteración de la oxigenación celular como al suicidio de las células (82 ;126). Desde la línea que enfatiza que lo únicamente aislado hasta la actualidad son partículas semejantes a la familia de los retrovirus (70,79,169,278), se afirma que dichas 'partículas' son 'virus endógenos'expresados por aquellas células que sufren la acción de diferentes clases de factores oxidativos (224). En este sentido, se estaría constatando que los radicales libres y el déficit de determinadas vitaminas (A, E, B12), de zinc, cobre y glutation incrementan la desregulación genética que lleva al suicidio de las células inmunitarias. Llegándose, entonces, a afirmar que los antioxidantes, controlado por especialistas, impiden la transcripción del HIV, la formación de radicales libres y realzan la función de células del sistema (21,22,23,71,126,142,`143,147,162,178,234,247, 261,275,276). Por último, se estaría comprobando que las células del sistema inmunitario de las personas inmunodeprimidas sufren de un envejecimiento semejante al de personas de 100 años(65,98,125,235).
Ahora bien, nosotros trabajamos psicoterapéuticamente con personas. Entonces, ¿cómo se infiltran en nuestro ámbito laboral las dos posturas sintetizadas?. De adscribirnos específicamente a la primer postura virológica, tendríamos en cuenta sólo a la abstracta 'carga viral', a los linfocitos TCD4, usaríamos SIDA como sinónimo de anticuerpos anti-HIV, y es muy probable que nos aliaríamos con un diagnóstico y pronóstico de agonía y muerte aún no manifestada. Mientras que la información de la inmunológica, nos lleva a tener en cuenta la compleja relación 'individuo-estado de su sistema inmunitario-partículas retrovirales'. Lo cual, sensatamente, pone el énfasis en el restablecimiento de la inmunocompetencia del ser humano ante todo virus, bacteria, hongo o proceso anormal (9,55,58,88,118,126,152,175,197,210,263).
Ahora bien, sabemos que el sistema inmunitario es justamente eso, un sistema. Y, rescatando la descripción inmunológica, recordamos que se arroga la representación de custodiar la identidad del organismo (92). En este sentido, desde nuestra labor, nos preguntamos qué acontece en la vida de quienes pasan o podrían pasar de ser inmunocompetentes a inmunodeficientes. Si recurrimos a la etimología, hallamos que "Inmune", alude a estar 'exento de ciertas cargas y males, exento de servicio'. Y 'servir' remite a 'ser o hacer de esclavo' (72). En otras palabras, "inmune" implica funcionar exento de esclavitudes. Y justamente, quienes tratamos pacientes, trabajamos con los modelos de identificación, con diversas manifestaciones de la esclavitud a ideales, con las maneras de custodiar la integridad de la identidad (101-117). Incluso, aquello que la inmunología denomina tolerancias e intolerancias inadecuadas (92), desde el ámbito de la psicología o el psicoanálisis lo 're-conocemos' como sometimientos y rebeliones inadecuadas. Sea en familia o fuera de ella.
Llegados hasta acá, podemos decir que vivir inmune -psicoorgánicamente- equivale a custodiar la propia identidad, la compartida con los progenitores.y la que nos diferencia de ellos y demás personas. Para lo cual, las personas necesitan amalgamar lo útil de la generación de la que provienen (tolerancia adecuada) a lo útil de aquello que quieran protagonizar, aún teniendo que des-identificarse de aspectos que bloquean el propio crecimiento (intolerancia adecuada) (27 ;28).
De modo que, los diversos aspectos identificatorios de las personas inmunodeprimidas, reeditadas y encarnadas en los vínculos actuales, deberían 're-presentarse' en los 'concomitantes orgánicos' mencionados. O sea, seducción y destrucción, tolerancia e intolerancia inadecuada, programarse para morir, desequilibrio de señales de vida-muerte, asesinato fratricida ,'beso de la muerte', envejecimiento prematuro. Encuentro que, estos procesos -hasta el momento- constituyen la contracara orgánica de modos patológicos de relación entre personas, manifestados primariamente en la familia de pacientes inmunodeprimidos. Y luego, no solo en vínculos extrafamiliares (amigos, parejas, hijos), sino también con y entre profesionales de la salud (29,31,33).
Veamos cómo han venido desenvolviéndose, en forma reiterada, durante los años de una vida:
1) Se trata de padres que transladan expectativas de cuidado y reproches entre ellos y al hijo en cuestión. Constituyeron una familia. Pero al comportarse como 'chicos' o adultos indigentes, evidencian la dificultad para 'ahijar' a sus vástagos. Visto desde el hijo, éste no se siente 'con' uno u otro de sus padres (para bien o para mal). Más bien, también se siente indigente, 'frente' a una vidriera mirando cómo otros se relacionan durante su desarrollo. Queda 'frente' a las pasiones amorosas y hostiles de sus progenitores entre sí. 'Darse cuenta' de la indigencia de sus padres y de la propia es horroroso. De ahí que en algunos casos se confunde necesidad de supervivencia con cariño por los progenitores, o se establecen 'pactos de silencio' para apuntalarlos y apuntalarse, o para no percibir la indigencia de los padres se prefiere creer que uno /u otro de sus progenitores es un "gran" miserable, cretino, harpía, etc.
2) se trata de progenitores que, a la manera de un 'sube y baja', para tener grado/valoración tienen que degradar al otro (cónyuge vs cónyuge ; cónyuges vs hijo). Se borran las funciones familiares y se establece una lucha fratricida entre 'iguales', que dista de ser 'competentes'.
3) el hijo, a la manera de un 'yo-yo', es acercado/alejado según las necesidades de sus progenitor/es.
4) el hijo es seducido con lo que efectivamente se le dá. Pero lo equivalente a la destrucción radica en que lo dado es lo viable para los padres, no para el hijo. Desde éste, siente recibir una limosna.
5) la necesidad del hijo permanece inviable en una 'caja negra'. Se le impone la sensación equivalente a carecer de 'empolle'. Por ejemplo, cuando da una señal de pesar, necesidad y/o deterioro, y alguno de sus progenitores le responde: "¿nos querés matar de un disgusto?".
6) el hijo crece con la fantasía de que le fue negado el sistema de defensa y cuidado prometido, porque alguien lo usufructuó. Se siente indigente. Y odia y envidia la eventual 'madurez' de otro/s. Mientras desprecia lo envidiado, revela su resentimiento . El cual es alimentado por lo que supone usufructuado. Como también, porque el resentimiento es un fallido intento de salir de la angustia y el dolor producidos al percibir, tanto la propia dificultad para 'ser diferente', como la de sus progenitores. Asimismo, en algunos pacientes, el resentimiento es un recurso para 'no olvidar', es un estado de alerta con el cual intentan protegerse de vicisitudes semejantes.
7) durante años, el hijo se resigna, pues tanto se somete a argumentos y silencios familiares como intenta rebelarse apartándose (tolerancia e intolerancia inadecuadas). Acaricia la fantasía de un día 'estar de vuelta' de lo que siente y percibe. Pero esto implica renegar de lo que es portador de ellos. Como cuando, desde chico, fantaseaba con algún día cambiar lo equivalente a su cédula de identidad indigente. O durante el tratamiento, por ej., mostrándose como una 'victima' de otros.
8) Oscila entre creerse independiente desde jovencito, y sentirse viejo y gastado. Esto último, por el esfuerzo de solventar aquellas necesidades guardadas en su "caja negra", o por tanto callar, absorver y apuntalar argumentos o silencios de sus padres. Pero también, porque muchas de sus experiencias, estar sólo en una capital, vivir en la calle, pasar por hospitales o una cárcel, refuerzan la vivencia de indigencia en una vida, tantas veces de corta cronología.
9) Con esta ilusión se va hermanando con otras 'almas en pena' como él. En la búsqueda de 'muletas', recurre a las drogas o 'tiene sexo' indiscriminado a la manera de la droga. Estos, en su fantasía, constituyen medios para intentar eliminar en sí mismo la necesidad y la carencia de un vínculo estable y protector. Y al ofrecerse como 'objeto descartable', en sí mismo encarna e intenta eliminar toda huella de dependencia que aluda a sus padres. Aunque tenga que programarse para morir mediante las drogadependencias o el enorme desgaste que significa ir de relación en relación.
Hasta acá, entonces, todo este complejo de "indigencia-usufructo-resentimiento-resignación" constituye un cuadro que denominé "inmunomelancolía" (27,28,30,299). Se trata de una familia indigente, que aunque conformó su propio hogar, permanece fijada a la familia de origen. Más que padres, se comportan como 'chicos'. Ante lo cual, por cariño y/o por el horror que despierta la percepción de la indigencia parental, el hijo va silenciado sus carencia e intenta apuntalar la propia indigencia. Esta indigencia se irá re-presentando en sí mismo como menor o mayor inmunodeficiencia. En el intento de salir de las identificaciones de las que es portador, busca y encuentra a otros como él. Termina abriéndole la puerta a extraños, porque tiene la ilusión de que le van apuntalar la indigencia no soportada. En cada encuentro, es como si llevara consigo talonarios de facturas impagas, aspirando a que en el encuentro con alguien, se salden los usufructos vivenciados durante años. Mientras tanto, él también seduce y se ofrece como un curador de las heridas ajenas. Unos y otros se infectan con una promesa. La de, a corto-mediano-largo plazo, transformar la indigencia, el vacío y soledad en la que todos están. Ambos de la relación suelen des-oir señales de supervivencia o de peligro, propias y ajenas. Esto se manifiesta cuando, posteriormente, recuerda las 'rarezas' del comienzo de la relación. O, en el momento en que dudan de si lo harán sentir mejor o diferente las drogas que les ofrecen. En otras palabras, la modalidad seducción-destrucción se patentiza por ejemplo: 1) en la abstinencia posterior al consumo de las drogas y cuando se percibe la ruina propia y ajena , o después de ir de relación en relación, cuando vuelve a sentirse la indigencia que se creía transmutar. 2) cuando se corroboran relaciones simultáneas e indiscriminadas que una pareja siempre negaba sostener. 3) cuando la pareja sorpresivamente 'confiesa' que era portadora de un consensual retrovirus, o cuando le resta importancia a otras patologías asociadas con otros virus transmitidos por vía aérea, o cuando reconoce estar más inmunodeprimida de lo que manifestaba. 4) cuando se aleja bruscamente aquella pareja que no consiguió algo seductoramente solicitado (firma para una garantía, dinero para droga, consumar relaciones simultáneas). La seducción que parecía amorosa evidencia su implícita destrucción. Los besos amorosos, sorpresivamente delatan ser lo que eran, 'besos de la muerte'. A la manera del retorno de lo reprimido, se vuelve a estar sobre las huellas de experiencias vividas en familia. Pues, se trata de vínculos en los que se reedita la vivencia de alguien que usufructúa lo que se supone que correspondía fuera propio. En algunos momentos se lo padece pasivamente, en otros se lo protagoniza activamente. En algunas oportunidades, se aspira encontrar alguna persona con la cual hacer punto y aparte. Pero las relaciones se suceden. Si son indiscriminadas reiteradamente, otros son tratados como aquel 'yo-yo', son seducidos y destruídos en sus expectativas, otros tienen que guardar sus necesidades en una caja negra, o son degradados para sentirse 'algo' o 'alguien'. Es más, dentro de algunos 'laberintos' publicitados como de fácil diversión y placer, saunas, dentro de los 'cines de toqueteo', dentro de reuniones y escapadas con una u otra, o a la par de masivas y desesperadas sensaciones simultáneas, se impone la ilusión de quizás encontrar alguna compensación a tanta indigencia ya no soportada. Cuando se dan intensos períodos de relación con una misma persona, con o sin drogas, los climas vinculares retornan igualmente desgastantes y tormentosos. Se intenta reiteradamente que el otro cambie, pero detrás se oculta la intención de así, apuntalar o transmutar la indigencia que se siente. Sin embargo, por más que 'el lobo se disfrace de Caperucita Roja', se termina siendo el 'cazador-cazado'. Aunque se concentre en la actualidad el pago de facturas pendientes, usufructuadas en la fantasía por otros, en algún momento la otra persona evidencia que es 'otro más que está en su propia pasión'. Y así, se despierta el resentimiento y la posibilidad de descargarlo, como un intento de resolver tanta resignación. Puede tomar la forma de reproches por lo adeudado, no pagado o no cambiado. O, ante esa misma persona el individuo puede ir programándose para morir. En parte, porque sufre la incomprensión de los de su alrededor. Pero también, porque en su propio deterioro, castiga a todos los que supone que le negaron el apuntalamiento de la propia identidad indigente. No es de extrañar, entonces, que las personas diagnosticadas HIV+, aunque se les explique que el problema de base es la inmunodeficiencia (incluso para un 'contagio'), necesitan de la 'existencia material del HIV' para depositar la responsabilidad de lo que acontece en sus vidas. O, dicho de otro modo, para transferir o representar los dramas que buscan ser expresados.
EJEMPLOS CLÍNICOS
En los casos que expondremos sintéticamente, se perfilan la 'seducción y destrucción', las vivencias de 'indigencia-usufructo-resentimiento-resignación', el daño fratricida, el programar/se para morir, el envejecimiento prematuro. Hombres y mujeres de diferentes edades y niveles sociales, que, compartiendo el drama de no saber cómo responder a la indigencia propia y ajena, intentan la rehabilitación de su inmunocompetencia.
Juan, 22 años, preso por robos reiterados e internado por consumo de drogas y hace 6 años diagnosticado 'HIV+'. Su madre le decía 'no me dejes cosas (jeringas) debajo de la cama que las encuentro cuando voy a limpiar'. Incluso, cuando un médico advirtió que podrían tener que cortarle un brazo por el grado de infección ocasionado por inyectarse, ella pensó 'qué lástima, pero después se va a acostumbrar'. En relación a su drogadependencia, Juan dice : "Mi madre, sin saberlo, creo yo, por mucho tiempo permitió que yo me drogara en mi casa". Y recuerda que cuando tenía 8 años y muere su abuelo materno, o recientemente cuando enfermó su abuela materna, su mamá le reprochó: 'vos estás triste, todos estamos tristes, pensá en nosotros que tendríamos que estar más angustiados que vos'. Su padre fallece sorpresivamente del corazón cuando Juan tiene 10 años. Horas antes, siendo el 'día del amigo', le dijo: 'vos para mí sos un gran amigo, cuidá a tu mamá'. Juan tiene una hermana, la que además de aclarar que lo 'adora', agrega que usa guantes descartables para agarrar las cosas que él usó. Es más, cuando Juan la visita, ella le ofrece que se ponga el buzo de su marido, el cual, es sabido que considera a Juan 'un perro sarnoso'. Con todo ésto, Juan añade: 'necesito creer que yo me merezco una mejor manera de vivir y necesito que cambie todo mi entorno familiar...antes de venir a la comunidad (donde está internado) yo manejaba a mi mamá para que me diera plata para la droga, la daba vuelta como una media....nadie se acercaba a mí, me quería matar de una dosis, pero tampoco lo hacía'. Y ante las dificultades reiteradas de la familia para llevarlo y traerlo a la Comunidad, Juan agrega "me siento como un paquete". Justamente, en relación a ésto, durante una sesión de padres, llorando, la mamá dice : ¿porqué yo tengo que conocer los problemas de Juan ?. A lo cual, otra le responde : "porque sos la madre".
Susana, 25 años, presa por robos, drogadependiente y HIV+ hace 6 años, con un intento de suicidio, madre de un hijo de 7 años al que no ve. A los 14 años le diagnostican una 'sífilis primaria', y ha sufrido lipotimias, vómitos, 'meningitis por TBC, 'hepatitis B y C''y herpes zoster. Cuando Susana tenía 8 años muere su papá. De él recuerda : 'yo estaba al lado de él...él estaba con su música y sus amigos...no sé si le interesaba de nosotros'. Aún hoy no sabe si el accidente en la ruta de su papá fue causado por el socio de éste, que además era amante de su madre. Sin embargo, este hombre, que fue a vivir con ellos al día siguiente de la muerte de su padre, 'fué el único que nunca faltó a las visitas en el Hospital Muñiz, donde estaba internada'. Y agrega : "mientras tanto... mi mamá...con la excusa de su trabajo, no me visitaba, tengo una bronca con mi mamá.... me hace mal, me va a matar... cuando estuve en la cárcel de Ezeiza ella me decía 'vos me vas a matar'. Pero nunca le pasaba nada". "Mientras yo estaba en el Muñiz se le ocurrió operarse de sus várices... no venía... me dá bronca, ¿qué necesita mi madre ? ¿que yo me muera ?".Mientras estaba presa, su tía materna le escribió: 'Siempre me pregunto porqué has fallado tanto, y si bien todos tenemos dolores en la vida, no hay razones para auto-destruirse. Y destruir a los demás. Este es un reproche, sí, hija mía, un reproche desesperado, porque ya, no se sabe como hacerte reconocer y reparar tus errores. Te amo y te amamos pero los pasos que das siempre te conducen a errores. Quiero decirte que a tí, te amo, a Susana, quiero decirte que todos te amamos, quiero decirte que solo a tus equivocaciones no amamos'. Por su parte, en una de sus cartas, su madre agrega: 'ten fé y paciencia y pídele a Dios que te de fortaleza para sobreponerte a todo ésto, que en definitiva, tú misma lo buscaste, tú y sólo tú, eres la causante de los desastres de tu vida. Tú sabes que yo me rompo el traste, ya hace 13 años trabajando, y yo la única ayuda que he recibido de parte tuya y de tu hermana han sido disgustos y tristezas'. "Se que todo esto es tan duro para tí y para todos nosotros..mi corazón se desangra de tanta tristeza... Recibí tu carta donde me dices que quisieras volver a ser chiquita para que en mis brazos te acune y te llene de besos, tu sabes que para mí, sigues siendo mi niña, lástima que hallas buscado la forma de hacerte tanto daño, eso todavía me cuesta entenderlo...y yo que soñaba para tí lo mejor, eras tan linda y has desperdiciado tanto los pocos años de vida". "Le pido a Dios que escuche mis reclamos y mi deseo más ferviente es que me permita, antes de partir de este mundo, verte feliz y realizada como madre y mujer". Durante una entrevista en la Comunidad, su mamá le dice: "venga mi bebé, a upa de su mamá". Y en otra, a solas, cuando se le pregunta cuál ha sido uno de los momentos más difíciles con sus hijos dice : "cuando ví que se me iban de las manos, tuve vergüenza y montones de miedo, empezaron a drogarse y yo no lo supe manejar". Pero agrega : "me gustaría que nuestra relación de ahora en adelante me considere no sólo como madre, sino como a una amiga, que estemos más unidas y que no me oculte nada, ni me mienta, porque yo sabré escucharla y ayudarla y darle un buen consejo". Acerca de su hermana, Susana contó : "es drogadependiente, HIV+ y escupe hijos, después no se hace cargo". Cuando esta hermana escapa de donde estaba internada, es recibida por su mamá. Susana hace lo mismo, pero cuando su mamá le dice que sólo tiene lugar para una sola, ella le grita 'vos tenés plata sólo para mi hermana'. Así, previo reclamo-reproche a su ex-analista, abandona todo tratamiento, y se va a vivir con un hombre con el que piden limosna por la calle para drogarse.
Gloria, 30 a.ignora de qué relación resultó reactiva al HIV. Cuenta que su madre la ayuda económicamente. 'A cambio, yo la organizo porque vivió siempre fuera de foco..siempre picotea....no se dedica..siempre estuvo en su trabajo...en la de ella...'. Acerca de su padre, relata que ambos estuvieron como rehenes a raíz de un incidente político. Pero, 'como él estaba con tanto miedo, me dijo que me quedara yo como rehén, y él después tramitaba mi salida'. 'Mi padre era un pollo mojado..cuando dejé la carrera que a él le gustaba, lloraba, porque para él era su careteo'. Y acerca de sus hermanos, dice : 'vivieron la mejor época económica....abusaron de eso....yo tuve que vivir en la pobreza, con las migajas'. Vivió con una pareja en el extranjero. 'Eramos dos 'almas en pena consumiendo drogas, pidiendo por la calle...'. Además de ser golpeada, en una oportunidad descubre que su 'pareja' sostenía una relación paralela con su única amiga. 'Además de suplicarme que no me fuera, me decía: tenés que entender, ella con su marido, vos y yo, todos juntos, dale'. Gloria se separa, vuelve al país y establece algunos vínculos. 'Ignoro de quién me contagié...siempre fueron relaciones sexuales...de esas que el tipo está pero no está...aparecían y desaparecían... no se porqué'. Ante la pregunta de si suele explicitar su probable seropositividad, sonríe y agrega: 'no, quizá porque tengo miedo a que no quieran estar conmigo. Soy como una viejita, viví toda una vida en éstos últimos años...tengo una sensación cuando estoy semidormida...yo muy chiquita en relación a mi cuerpo'.
Eduardo, 40 a. : dos internaciones por toxoplasmosis, con licencia laboral. Escucha música, lee libros de historia, mira algún programa 'inteligente' por televisión o hace zapping 'sin pensar en nada'. Si alguien lo lleva por delante en la calle tiene ganas de gritar no me joda, porque yo tengo Sida". O, al mirar a la gente siente "ganas de matarlos, no los aguanto...supongo que les va mejor....quisiera estar solo.. pero es lo que hice durante años...durante años no pensaba...eso sí que era una resignación". Su madre y media hermana mayor (fruto de un desliz juvenil) han muerto, una de cáncer y la otra "psicótica, se dejó morir". 'Mi mamá era la única que ponía orden,cuando se fué hasta el perro tuvimos que regalar porque nadie le daba de comer'. Años después de muertas, "mi papá se dejó estar, todo era un desorden, nos sentábamos uno al lado del otro, en silencio". Esperando otra intimidad, se encuentra con que la poca vida en común se reduce a alguna charla intelectual. En uno de sus viajes, cuando su padre no responde a su llamado telefónico, 'sabe' lo que encontrará a su regreso, que él también ha muerto. Hoy en día agrega: "bien muerto está, porque mire, una vez cuando tenía 3 años, me contó mi mamá que ella se iba al hospital y que le dijo a mi papá que me cuidara, quedó mi padre a cargo mío...quise decir, al revés, bueno, resultó que él no me cambiaba..siempre fué así'. En otra oportunidad cuenta : "mi viejo se colgaba de mi mamá, como un hijo... mi mamá era como una mamá con él....ella cumplía con mantener el orden de la casa, ir a su trabajo.... si mi papá ocupaba el puesto de hijo, yo, ¿dónde quedaba ? Y, en una clara relación con lo anterior, en otra sesión protestaba : "el del gremio me dijo que tengo que llamar yo para averiguar cuando me reintegro, es para matarlos!!!, ¿porqué yo, porqué no lo hacen ellos?". Al poco tiempo de la muerte de su progenitor, comienza una relación homosexual que, además de 'contagiarme el HIV, fue sexo, droga y rock and roll'. En medio del intento fallido de anestesiarse de tanta pérdida, aparecen los hijos de su hermana para pedir la sucesión de la casa familiar. Y aunque no los había vuelto a ver, hacía 10 años, los encuentra tan parecidos a la hermana que, 'pobres, los odié'. Se le refresca un hecho significativo y no relatado. Se trata de que antes de que él naciera, su papá le había dado su apellido a la hija de su esposa. Así, revive el resentimiento vinculado con una media hermana que, para él, usufructuó su apellido. De modo que, mientras él permanece atrincherado en el caserón familiar, supone ser él quien le usufructúa algo a ella. Sin embargo, este 're-sentimiento' es oportunidad de dejar de 'ser un vivo-muerto', de dejar de vivir con los muertos. Un día reflexiona: 'siempre pensé que yo me iba a los 15 minutos que mi viejo. Pero no me fuí, aquí estoy...hay sol'.
Por último, quisiera subrayar tres cuestiones : A) que, en términos de PREVENCIÓN, la comprensión de las biografías de pacientes inmunodeprimidos gravita tanto en quienes podrían sufrir de mayor inmunodeficiencia, como en las personas que aunque lleguen a nuestros consultorios por motivos aparentemente ajenos, viviendo en la época de inmunodeficiencia pueden llegar a manifestarla. B) que los vínculos actuales patológicos 're-presentan' vínculos familiares 'nunca pasados'. Por eso, son oportunidad para tomar conciencia de este complejo que denomino indigencia-usufructo-resentimiento-resignación. A partir de quién se es, se puede trabajar en rehabilitar la propia posibilidad de crecimiento, hacerse cargo de custodiar su integridad. C) este complejo familiar y de vínculos se transfiere hacia los profesionales de la salud (28). Pero además, entre profesionales de la salud y los pacientes, o entre los mismos profesionales (29 ;31), se trasluce la seducción-destrucción, el estar centrados en las propias pasiones o intereses, el dar confusas señales de qué es vida y qué es muerte, el daño fratricida, lo equivalente a besos de la muerte, las tolerancias e intolerancias inadecuadas. Según el tipo de co-laboración, el paciente puede rehabilitarse. Tiene oportunidad de dejar de ser 'inquilino' en su propia vida y aprender a trabajar en 'hacerse propietario de la propia casa'. Esto es, gradual y genuinamente, rehabilitar su 'inmunocompetencia psicorgánica'.
 

 

 

 
Bibliografía