Alicia en el país
 
-¿Qué sabes de ese asunto?- le preguntó el Rey a Alicia.
-Nada- respondió Alicia.
-¿Nada en absoluto?- insistió el Rey.
-Nada en absoluto- confirmó Alicia.
-Eso es algo muy trascendente-
aseguró el Rey volviéndose hacia los jurados. Apenas empezaron estos a anotarlo en sus pizarras cuando el Conejo Blanco interrumpió: "Intrascendente es lo que su Majestad ha querido decir, naturalmente", dijo con un tono de gran respeto pero frunciendo el cejo y haciéndole al Rey muchas muecas significativas mientras hablaba.
-Intrascendente naturalmente es lo que quise decir- se apresuró a corregir el Rey y continuó mascullando por lo bajo: "trascendente...intrascendente...trascendente", como si estuviera intentando decidir qué sonaba mejor."
 
Lewis Carroll
"Alicia en el país de las maravillas"
 
 
 
Vivir poéticamente
 
La poesía no es sólo una variedad de literatura, es también un modo de vida en la participación, el amor, el fervor, la comunión, la exaltación, el rito, la fiesta, la embriaguez, la danza, el canto, que, efectivamente, transfiguran la vida prosaica hecha de tareas
prácticas, utilitarias, técnicas. (...)
Fernando Pessoa decía que en cada uno de nosotros hay dos seres, el primero, el verdadero, es el de sus ilusiones, de sus sueños que nace en la infancia y prosigue toda la vida; el segundo, el falso, es el de sus apariencias, sus discursos y sus actos.
Podríamos decir de otra forma: en nosotros coexisten dos seres, el del estado prosaico y el del estado poético, esos dos seres constituyen nuestro ser, son sus dos polaridades, necesarias una para la otra: si no hubiera prosa no habría poesía, el estado poético no se manifiesta como tal sino en relacion con el estado prosaico. Tenemos necesidad vital de prosa, porque las actividades prosaicas nos hacen sobrevivir. Pero muy a menudo, en el reino animal, las actividades de supervivencia (buscar comida, perseguir la presa, defenderse contra los peligros y los agresores) devoran la vida, es decir el goce.
Hoy, en la tierra, los humanos dedican la mayor parte de su vivir a sobrevivir. Tenemos que actuar para que el estado secundario llegue a primario. Hay que tratar de vivir no solo para sobrevivir sino tambien para vivir. Vivir poéticamente es vivir para vivir.
 
Edgar Morin
 
 
Fábula
 
Un gato negro encontró a un gato blanco.
El gato negro miraba como el gato blanco corría en rondas intentando atrapar su propia cola. Luego de unos minutos, mareado de mirar a su compañero, el gato negro le preguntó al blanco qué es lo que hacia.
El gato blanco, haciendo una pequeña pausa, explicó: "he descubierto que la felicidad se halla en mi cola, y por eso la persigo sin cesar".
Qué casualidad -dijo el gato negro- también yo descubrí que la felicidad se halla en mi cola, por eso voy haciendo tan solo lo que necesito hacer, y ella viene detrás de mi todo el tiempo...
 
 
La esperanza
1. En general, ¿sabe usted qué desea?
2. ¿Cuántas veces debe fracasar cierta esperanza (por ejemplo en política) para que usted la abandone? ¿Y puede renunciar a ella sin asumir otra de inmediato?
3. ¿Envidia a veces a los animales que parecen sobrevivir sin esperanza; por ejemplo: los peces en un acuario?
4. ¿Cuando finalmente se cumple una esperanza personal, durante cuánto tiempo considera que su esperanza fue correcta? ¿Su cumplimiento, está a la altura de lo que aguardó por décadas?
5. ¿A qué esperanza ha renunciado?
6. ¿Cuántas horas al día o cuántos días del año se conforma con las siguientes esperanzas: que vuelva la pnmavera, que el dolor de cabeza desaparezca, que algo no dure hasta el día siguiente, o bien que las visitas se vayan, etcétera?
7. ¿Puede el odio despertar una esperanza?
8. En vista de la situación mundial, usted espera:
a. ¿La razón? b. ¿Un milagro? c. ¿Que todo siga igual?
9. ¿Puede pensar sin esperanza?
10. ¿Puede querer a una persona que, por considerar que lo conoce a fondo, tarde o temprano deja de tener esperanza en usted?
11. ¿Qué lo llena de esperanza?
a. ¿La naturaleza? b. ¿El arte? c. ¿La ciencia? d. ¿La historia de la humanidad?
12. ¿Le bastan las esperanzas personales?
13. En caso de que difieran sus esperanzas y las que otros (padres, maestros, compañeros, pareja) depositan en usted, ¿le importa más que no se cumplan las primeras o las segundas?
14. ¿Qué espera de los viajes?
15. Cuando sabe que alguien padece una enfermedad incurable, ¿le brinda esperanzas que reconoce como falsas?
16. ¿Qué esperaría si la situación fuera al revés?
17. ¿Qué confirma sus esperanzas personales?
a. ¿El consuelo? b. ¿Saber los errores que ha cometido? c. EI alcohol? d. ¿Los honores? e. La suerte en el juego'? f. Un horóscopo? g. ¿,Que alguien se haya enamorado de usted?
18. Si viviera esperanzado en que "el hombre es la ayuda del hombre" y tuviera amigos incapaces de cumplir con esto, ¿qué disminuiría: la amistad o su convicción?
19. ¿Cómo se comporta en el caso contrario, es decir, cuando no cumple con lo que un amigo espera de usted? ¿Cuando él se decepciona, se siente usted más inteligente que él?
20. ¿Para pensar y actuar en nombre de una esperanza, esta debe ser asequible en términos humanos?
21. Ninguna revolución ha cumplido totalmente las esperanzas de sus autores. A partir de ésto, ¿deduce usted que las grandes esperanzas son más bien risibles, que la revolución es inútil, que solo el hombre sin esperanza se ahorra las decepciones? ¿Si nada de esto ocurriera, qué esperaría usted?
22. ¿Espera usted un más allá?
23. ¿Orienta su actividad diaria, sus decisiones,sus planes, sus reflexiones, etc. hacia algo que no sea una esperanza vaga o precisa?
24. ¿Ha habido una hora en la que realmente no haya tenido esperanza? ¿Ni siquiera la esperanza de que todo termnine, al menos para usted?
25. Cuando ve a un muerto, qué esperanzas le parecen insignificantes: ¿las cumplidas o las incumplidas?
 
Max Frisch
 
 
Café solo
 
Sé perfectamente que el día en que me muera no echaré de menos los grandes acontecimientos que pude haber vivido, sino el perfume de café con tostada y algunas pequeñas sensaciones, por ejemplo, estirar la pierna hacia el lado fresco de la sábana en las madrugadas de primavera cuando cantaba el mirlo en el jardín. Si me da un poco de pereza morir es porque ya no podré ir por las mañanas a comprar el periódico ni contemplar de camino en la parada del autobús los rostros frescos de las adolescentes que tienen aún todo el amor por delante. Mi lucha por la existencia consiste en que a la hora del desayuno sea mucho mas importante el aroma del café que las catástrofes que leo en el periódico abierto junto a las tostadas. También es muy placentero llamar por teléfono a algún amigo a media mañana para que te cuente los últimos rumores. Por un lado está la Crítica de la razón pura, de Kant, y por otro están los chismes. Supongo que los chismes de las tertulias será lo último que uno recuerde con una marca mas endeleble que cualquier filosofía, y junto a ello estará la suavidad de un paseo vespertino, algunas puestas de sol, las lecturas de noche en la cama con la amorosa luz de la mesilla. Quisiera saber qué hace llorar a los moribundos más sabios. Sin duda, sus lágrimas no se deben a los triunfos que consiguieron ni a las grandes tragedias que soportaron, sino a los sencillos placeres que experimentaron, a la gente buena que conocieron, a los alimentos que degustaron con parsimonia entre amigos. ¿Qué es la muerte? Tal vez la muerte consiste en no tomar ya más una medialuna crujiente con el café por las mañanas junto al ventanal ni enterarse ya nunca jamás de los resultados del Campeonato cada domingo. Al final de todas las religiones y filosofías, en medio de tantos dioses, héroes y sueños, resulta que la vida no es sino un conjunto de chismes y un nudo de aromas, una pequeña costumbre cuyos pilares más sólidos son de humo y salen de ciertas tazas frente a las cuales uno ha sido feliz.
Manuel Vicent
 
 
Por que Dios nunca recibió un Doctorado
 
1- El tuvo una sola publicación importante.
2- Estaba en Hebreo.
3- No tenía referencias.
4- No fue publicada en un Journal con referato.
5- Algunos dudan que la haya escrito el mismo.
6- Puede ser cierto que ha creado el mundo, ¿que ha hecho desde entonces?
7- La comunidad cientifica ha tenido muchas dificultades en replicar sus resultados.
8- Nunca pidió permiso a un comité de ética para utilizar sujetos humanos.
9- Cuando un experimento le salió mal trato de ocultarlo inundando a los sujetos.
10- Cuando los sujetos no se comportaban como había predicado los eliminaba de la muestra.
11- Raramente daba clase, les decia a los estudiantes que leyeran el libro.
12- Algunos dicen que le dijo a su hijo que diera las clases por el.
13- Expulsó a los primeros dos estudiantes de la clase.
14- A pesar de que tenía solamente diez requerimientos, la mayoría de los estudiantes fallaba en el test.
15- Sus horas de oficina eran infrecuentes y generalmete estaban limitadas a aquellos que llegaban a la cima de la montaña.
16- No hay registro de que haya trabajado bien junto a sus colegas.
 
 
 
Señales de vida
 
El cohete acaba de estallar en mil pedazos. Tres astronautas quedan
flotando a la deriva con conciencia plena de su muerte inminente.
Mientras se disparan sin control hacia el espacio, dos de ellos se
trenzan en una absurda discusión parecida a la que a veces sostienen los matrimonios en la cama o los taxistas que se rozan en la calle. Sereno y pensativo, en cambio, el tercero cae lentamente sobre la atmósfera terrestre. Mientras sus últimos instantes se consumen como llamas en el agua, el hombre comprende que su vida no ha tenido sentido. Fue egoista, mezquino, indiferente. Recibió mucho y no dió nada. Pensó que el amor es un deporte donde lo que se usa se tira o se regala. Repentinamente su cuerpo se inflama, se enciende, se consume. Allá abajo, en un jardín, una niña mira el cielo y trata de adivinar a que se parecen las nubes que pasan. Su madre cuelga ropa en la soga. Algo brilla y se apaga en el infinito. La niña corre con la noticia de que ha visto por fin una estrella fugaz. "Pensa tres deseos", le dice la madre en el final de este viejo relato de Ray Bradbury.
Todos nosotros, en algun sentido, somos el astronauta que se precipita como un meteoro sobre la tierra. Por mas inútil y absurda que haya sido hasta ahora nuestra existencia, aún estamos a tiempo de cambiar. Tenemos a mano la posibilidad, y acaso el deber, de dejar al menos un sueño o una esperanza en los que nos rodean. Una frase inconclusa, una canción, acaso tres deseos como esos que se prenden muy adentro cuando soplamos las velitas. Contra toda indiferencia, contra toda frialdad, las señales de vida llegan siempre adonde tienen que llegar.
 
Luis Gruss

 

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