- Opama la pichadura: ¡llegó la murga!
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- Victor Reck
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- Cierres ( y Clausuras)
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- Los nenes con los nenes, las nenas con las nenas. Luego; los médicos
con los intestinos (y los pulmones y el hígado); los bioquímicos
con los soretes ( y el pis y los flujos); los psicólogos con el
diván ( y el deseo, y la transferencia); los trabajadores sociales
con los pobres ( y los marginados y los enfermos). Cada maestro con su
librito, cada librito en su territorio.
- - La prevención es imposible.
- Desde la derecha: porque no hay plata; porque más no podemos
hacer; porque se generan demandas que después no se pueden cumplir;
porque se acabó el Estado benefactor.
- Desde la izquierda: porque sólo existe para cazar votos y usarlo
como prebenda electoral; porque le hacés el juego al sistema y terminan
capitalizando "Ellos"; porque sino cambian las condiciones estructurales
no se pueden producir cambios reales.
- - Hay que ser adulto m'hijo. Hay que adaptarse. Las utopías
ya no existen. Al principio entrás entusiasmado, después
ya vas a ver Aceptá que las cosas son así. No jodás
y vas a ver que no te van a joder.
- - Siempre hubo pobres, es normal. Es natural que los chicos se mueran
deshidratados por diarrea o que una epidemia intrahospitalaria mate a decenas
de niños. Ya sabemos que es lógico que el que esté
arriba afane; que a los profesionales lo único que les interese
es hacer guita. Así son las cosas.
- NATURAL; NORMAL, luego NORMALIZADO, entonces, NORMATIZADO; o sea INSTITUIDO.
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- Puentes (y pasillos)
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- Rumores, quejas, puteadas, denuncias.
- Impotencia lanzada a las paredes para que rebote una y otra vez, en
mi, en los demás; pero ahí, ahí nomás. Descarga
sin alternativa; resignación que pretende engañarse a si
misma; simulacro para no sentirse cómplice ni culpable.
- Así son los pasillos de un hospital. Por allí circula
el malestar que desmiente la desmentida normalizada - normatizadora .
- Si el pasillo no se hace puente, el malestar corre el riesgo de normalizarse.
Entonces, el rebote de las quejas se encapsula en las paredes y cada uno
zafa como puede. Pedimos licencias, nos rajamos cuando podemos, nos enfermamos
o cogemos desesperadamente en la camilla donde no hace muchos minutos atrás
operaron a algún "alguien".
- El círculo entonces parece cerrarse, las clausuras terminan
por sellarse y como en el Bolero de Ravel todo no es sino un distinto -
igual que se perpetúa más allá de los actores.
- Así son los pasillos de un hospital. Allí nos encontramos
los violines desafinados de Ravel.
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- Aperturas (y comienzos)
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- Hay que afirmarse en la bronca para romper con la impotencia. Confirmar-se-nos
en lo siniestro de lo normalizado normatizado para poder renegar de lo
renegado (Gracias, viejo Hegel). Hay que juntar coraje para no resignarse
a la transacción sintomática que lo instituido ofrece. Sostener
el deseo a pesar del pánico que el supuesto ataque retaliativo por
quebrar lo dado provoque. Volver a ser adolescente para preguntarse lo
obvio y apostar a perforar el "porque sí".
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- Genialogías (o el delirio del acontecimiento)
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- Nos planteó la situación allá por el 90, el Jefe
de Terapia Intensiva Pedriática de nuestro Hospital, el Ramón
Madariaga de Posadas, Misiones. ¿Qué hago, nos dijo a varios
de los habitúes del pasillo, con toda esta aparatología,
si los gurisitos cuando llegan acá están tan deshidratados
que casi indefectiblemente se mueren?
- Nos pusimos de acuerdo: formaríamos promotores entre los vecinos
de una villa para que rápidamente hidraten a los pibes, sepan como
administrar las sales, diagnostiquen la gravedad del cuadro, etc.
- Cada casa del promotor tendría una gotita pintada sobre una
vieja placa de radiografía a modo de identificación.
- Sintéticamente, luego de dos años y con este simple recurso
el índice de mortalidad bajo un 100% y el de morbilidad un 90%.
- Si las causas eran rizomáticas (¿cuál era el centro
exacto de los cierres?); la tarea debía ser más bien arbórea.
Definir la TAREA (Gracias, Pichón): evitar la muerte de los chicos
por deshidratación. En la tozudez de la Tarea; bombardear las clausuras.
Tarea, prepotencia de laburo, como le gustaría a Roberto Arlt. Pero
también dinámica de lo impensable (W. Benjamin, A. Badiou,
Dante Panzeri )
- Unos, los instituídos, decían que no se podía.
Otros, los instituyentes, que en estas condiciones no se podía (¿Qué
debíamos esperar mientras los chicos se morían; que venga
quién, qué, La Revolución?).
- Lo impensable rompió la trampa : Para dar a conocer al conjunto
de la villa el trabajo de los promotores decidimos hacer una murga. Hicimos
cartelones, muñecos; nos disfrazamos y pintamos y junto a los niños
y a algunos vecinos nos largamos a recorrer la zona con mucho ruido, música
y canciones.
- Había nacido "La Murga de la Gotita".
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- Aperturas (o lo impensable hacia afuera)
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- -Robin le explica a Batman a través de un plumero (que te cuida
de todos los polvitos) como colocarse un forro, mientras la Batichica se
acerca voluptuosamente acompañada por una música sensual
que se complementa con un juego de sutiles luces que ilumina la escena.
Son las 2.30 de la madrugada y el boliche bailable esta lleno de jóvenes.
- -El cólera desafía a las madres con su vestimenta mugrienta,
su pelo revuelto y la cara maquillada de negro y rojo. Un grupo de vibriones
disfrazados de brujas lo acompaña. Son las siete horas de la mañana
en la sala de espera del Hospital de Pedriatría. Las mamás
con sus chicos le contestan defendiendo la lavandina y el lavado de manos
con agua y jabón.
- -El anunciador con galera y frac da la bienvenida al circo mientras
se escucha a Fito Paez. Aparecen en el improvisado escenario unos seres
espectrales entre el humo y la luz "flash". Un impactante silencio
se apodera de los espectadores sentados en la principal plaza de Posadas.
- - En la sala de espera de maternidad aparece una mujeres disfrazadas
de Tetas. Un vendedor ambulante anuncia que por cero pesos ofrece la mejor
alimentación que puede tener un bebé.
- -Desde un radiograbador se escucha una cumbia llamada "Mamá
quiero teta". Las mujeres embarazadas ríen a más no
poder.
- -En la entrada de Pediatría un viejo telón azul enmarca
el escenario. El personal del hospital en pleno entre risas y lágrimas
asiste impactado. Mientras tanto los actores todos vestidos con ambos de
cirugía se pasan la pelota de unos a otros culpándose por
la epidemia de salmonella.
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- Aperturas (o lo impensable hacia adentro)
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- Batman es Carlos, prestigioso ecografista y presidente del Colegio
Médico; Robin es el Colo, enfermero de emergencias o Luis, Técnico
del laboratorio. La Batichica es Patri, bioquímica de la Obra Social
de la Provincia que tal vez ese día no pudo venir, entonces vino
Jackie Trabajadora Social del Psiquiátrico o Matilde, antropóloga
dedicada a temas de salud, o Caro, psicóloga.
- El cólera es Víctor psicólogo y entre los vibriones
están Nilda , enfermera y Mónica, médica pediatra.
Son las mismas que diez minutos después atenderán con sus
impecables uniformes a los niños que están mirando la obra.
- El anunciador es el Flaco, médico generalista y entre esos seres
espectrales que salen del manicomio están Alba, musicoterapeuta
y Gladys, Trabajadora social en el servicio de HIV-Sida.
- El vendedor que ofrece la teta, no es otro que Tito; el obstetra que
atiende a muchas de esas señoras que están en la sala de
espera. Entre las tetas está Betty, su esposa y Jefa de Neonatología.
- Disfrazados (¿Disfrazados?) con los ambos y tirándose
con la pelota de la culpa por la epidemia están Marcela, Pochi,
y Marijo (Pediatras), Laura (Psicóloga) y Luis (Jefe de Residentes)
entre otros.
- Pintarse, disfrazarse, cantar, bailar, actuar
- Vergüenza, ridículo, pánico. Las caras sarcásticas
de los colegas gatillan las preguntas - bofetadas del rumeo culposo: ¿Estamos
locos? ¿Por qué me metí a hacer esto? ¿Qué
van a decir los pacientes, cómo enfrentarse con ellos en el consultorio,
qué hacer cuando me están mirando actuar, vale la pena arriesgarse
así?
- No; no fueron fáciles los comienzos , ni las aperturas.
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- Instituyendo (pero no del todo)
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- Diarrea y cólera, HIV Sida, epidemia intrahospitalaria de salmonella,
quemaduras, enfermedad celíaca, la murga de los locos, la murga
de las tetas, el entierro de la sal (hipertensos)
- Poco a poco fuimos encarando nuevos temas. Cualquier lugar podía
transformarse en escenario. Colegios, plazas, estadios, calles, teatros,
boliches bailable. Los encuadres y dispositivos variaban según el
público, la temática, las metodologías consensuadas
con quien nos llamara. Por cierto que muchas veces no nos llama nadie,
simplemente vamos
- Salvo nuestros queridos colegas del Ministerio, poco a poco fuimos
reconocidos y demandados por diversas instituciones. Salimos en todos los
medios provinciales y regionales. Fuimos y nos llamaron a numerosos congresos
nacionales.
- La Murga se convirtió en un referente desde el cual fue posible
pensar alternativas sanitarias, denunciar la ineficiencia escandalosa de
los tecnócratas, romper la resignación melancólica
del no se puede y en la microresistencia reflotar un núcleo de proyecto,
un cacho de utopía.
- ¿Somos una fuerza instituyente? Si y no. Lo instituyente corre
el riesgo al pensarse futuro poder, de cerrar las vías de aparición
de lo impensable. De centrarse en la conquista y en la guerra, de manera
tal que la alternativa que irrumpe debe subordinarse a las condiciones
de dicha lucha.
- Lo impensable, aquello que explota en acontecimiento es la línea
de fuga que nos permite estar y no estar que es para nosotros por ahora
la mejor y la más eficiente manera de Estar; luego, Ser (Gracias
Sartre) y entonces, Operar (si, Pichon).
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- Pichón murgueando
- (o puntas para una próxima nota sobre Estética, Patética
y Ética)
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- -Si el deseo se pone en la Tarea; el deseo es Tarea (al revés,
vale también).
- -El poder entonces está en la prepotencia del laburo y la pelea
narcisística de saberes, espacios y territorios queda más
o menos suspendida para poder gozar (y sufrir) con la búsqueda y
la aparición de lo impensable.
- -Es posible entonces, indisciplinarse para poder interdisciplinarse
y luego, transdicisplinarse.
- -En la Murga de la Gotita para cada problemática debemos analizar
profundamente la situación existente (contexto sanitario, recursos
terapéuticos, imaginarios facilitadores y obstaculizantes, etc.)
Cada cual pone su salsa y ésta se vuelve y revuelve; cuando toma
gusto ya es dificil saber el origen de cada una.
- Luego, habrá que buscar en los guiones, puestas, actuaciones,
músicas, canciones e iluminación el resultado de la salsa.
- En ese momento somos artistas, músicos, iluminadores, bailarines.
No dejamos de ser médicos, psicólogos, bioquímicos,
etc.
- La Biblia entonces puede estar junto al calefón . Para bien.
Nos transmutamos en vereda irrespetuosa. Nos hemos transdisciplinados.
- -Estamos atravesados por lo Siniestro. Ese alguna vez "pensado"
o que no pudo pensarse arrasado por la represión o la desmentida
y que nos ha constituido en tanto seres sociales.
- -Muerte, locura, enfermedad, dolor, desvalidez, discapacidad son algunos
de los significantes que circulan cotidianamente en nuestra labor hospitalaria.
Que circulan en nosotros, entre la gente, y en el encuentro - desencuentro
entre "ellos" y "nosotros".
- -El ámbito preventivo es un disparador de "mal agüero"
ominoso como gustan decir las nuevas traducciones francesas del unheimlich
alemán . Somos anunciadores de las fantasías más temidas.
- -No hay labor preventiva sino se trabaja, elabora, anuncia, patetiza,
y juega con los contenidos específicos de lo Siniestro.
- -La murga propone esa vivencia estética que posibilita el des-atarse
de la parálisis por lo que no se puede pensar (lo Siniestro) para
con lo impensable de su acontecimiento poner al sujeto como protagonista
de su devenir (disculpen semejante utopía modernista pasada de moda).
- -Los impensados se tocan (el de la represión - desmentida y
el de la transgresión creativa) para producir el acontecimiento
y desde el fondo mismo del espanto y con la condición de patetizarlo,
producir el impacto estético movilizador que con la fuerza del humor
y el grotesco generen la aproximación-distancia necesaria para que
el unheimlich se incorpore nuevamente al heimlich.
- -Lo Maravilloso es una idealización del heimlich. Por lo tanto
deja a oscuras por el espejismo de la fascinación, la presencia
innegable de lo Siniestro, lo cual no hará sino consolidar paradójicamente
su regreso triunfal.
- Lo maravilloso no es la elaboración de lo siniestro sino su
negación o peor aún su desmentida, lo cual para el trabajo
preventivo es altamente iatrogénico.
- Se trata entonces de incorporar a lo heimlich en nuestro caso como
ejemplo, la presencia y/o amenaza de la enfermedad , la muerte, etc. y
poner a disposición del sujeto y del imaginario social los cuidados
necesarios para impedir su advenimiento. Lo Siniestro pierde así
su carácter nefasto pues sus contenidos pueden circular y des-atarse
del Silencio y del Ruido, para incluirse en las escenas como presencia
que posibilita la elección y poder así atravesar el camino
que va del Dilema al Conflicto y de la Tragedia al Drama.
- -La transgresión es una fiesta cuando está al servicio
de la Vida. Los libritos, las identidades-saberes y los territorios pueden
entonces dejar de ser discursos tanáticos de la Repetición
y el Poder para pasar a constituirse en las herramientas donde adviene
la Utopía.
- En esas perforaciones del presente naturalizado, en esos hiatos lacunares
donde lo impensable se transmuta en acontecimientos y que fueron tan caros
a la tradición cabalista mosaica y a Walter Benjamin se fundamenten
tal vez, la mística y la alegría que han sostenido estos
ocho largos años de trabajo.
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- Vocabulario
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- Opama: Guaraní. Se acabo. Se termino. Se utiliza de manera
imperativa, categórica, apodiética.
- Pichadura: Misionerismo. Mal humor, enojo, fastidio. Tiene un
cierto parecido a "la mufa" del lunfardo porteño.
- Opama La Pichadura: Llego La Murga! Con Sapucay anterior o final,
grito con el que empiezan muchas de nuestras representaciones.
- Heimlich o Hemich: Aleman. Heim casa. Heimlich casero,
familiar, cómodo, conocido.
- Unaleimlich: Aleman. En el lenguaje cotidiano: Terrible, espantoso,
siniestro. En algunas nuevas traducciones provenientes a su vez de la producción
interpretación francesa: "ominoso".
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